La Eurocámara aplaude el acuerdo para reformar la PAC pero condiciona su apoyo al presupuesto UE

La comisión de Agricultura del Parlamento Europeo ha acogido con satisfacción el acuerdo político para reformar la Política Agraria Común (PAC) logrado este miércoles entre los gobiernos de la UE, la Eurocámara y la Comisión Europea, si bien han criticado la negativa de los 27 a tratar cuestiones financieras y han advertido que su apoyo está condicionado a que haya un acuerdo sobre los presupuestos de la UE para el periodo 2014-2020.

"Fumata bianca", ha anunciado el presidente de la comisión europarlamentaria, el italiano socialista Paolo de Castro, tras dos horas de debate analizando el acuerdo. "Hay un amplio apoyo político al acuerdo, superior incluso al obtenido para el mandato de negociación", ha explicado De Castro, quién también ha recalcado que han quedado fuera del pacto los asuntos vinculados al presupuesto europeo "por voluntad del Consejo", que se ha negado a abordarlos.


Estos elementos están pendientes de lo que resulte de las negociaciones entre la Comisión, los gobiernos y la Eurocámara sobre el marco financiero del próximo periodo. Cuando se concluyan los textos legales de los cuatro reglamentos que integran la PAC y se cierre el presupuesto, será el momento en que la comisión de Agricultura y el pleno del Parlamento someterán el acuerdo a un voto formal, previsiblemente en el mes de octubre.

La nueva PAC condicionará un 30% de las ayudas directas a prácticas medioambientales y limita la 'tasa plana' que Bruselas quería para reequilibrar los apoyos dentro de una misma región o país.

El acuerdo no es definitivo porque necesita el visto bueno formal del pleno de la Eurocámara y de los 27, y porque está condicionado al resultado de otras negociaciones que determinarán los presupuestos generales de la UE para el periodo 2014-2020. Pero la opinión de los eurodiputados expertos en agricultura marcará el signo del voto del pleno de la Eurocámara, una votación prevista para el mes de octubre como pronto.

En un primer debate para valorar los cuatro reglamentos pactados que regularán la nueva PAC, el principal grupo en el Parlamento Europeo, el Partido Popular Europeo (PPE), ha indicado su satisfacción por el contenido de los compromisos obtenidos.

"Es un resultado con el que puedo estar satisfecho y en gran medida puedo afirmar que el PPE está de acuerdo con el pacto alcanzado", ha declarado el coordinador del grupo conservador en la comisión agrícola, Albert Dess, quien ha prometido un "apoyo político" de su formación para la aplicación adecuada de la PAC.

Por su parte, el 'popular' español Gabriel Mato ha celebrado "la capacidad de ceder todos un poco para ganar todos mucho", al tiempo que ha considerado que el acuerdo tiene una "enorme trascendencia". En lo que a los intereses particulares de España se refiere, Mato ha destacado que se elimina "la sombra de la tasa plana" al limitar la convergencia interna y porque se permitirá "cierta flexibilidad" en la aplicación del 'greening' o 'pago verde' que condiciona el 30 % de las ayudas a exigencias beneficiosas para el medio ambiente.

"Siempre he defendido que los agricultores europeos ya están cumpliendo con los estándares más elevados del mundo", ha declarado, para después recalcar su "enorme satisfacción" por un acuerdo que, según ha dicho, asegura el mantenimiento de los apoyos a los sectores que más lo necesitan.

Los socialistas europeos también han aplaudido el consenso y, a través del portugués Luis Capoulas Santos, negociador de parte de la reforma, han indicado su "amplio apoyo" a lo convenido. Como negociador, Capoulas Santos se ha mostrado "muy satisfecho" por lo logrado tras cerca de 50 rondas de negociación entre las tres instituciones y ha celebrado que se hayan fijado mecanismos para evitar la doble financiación de una misma actividad beneficiosa para el medio ambiente.

Su compañera de filas y también integrante del equipo negociador, la eurodiputada española Iratxe García ha tomado la palabra para indicar que el resultado es "favorable" para "reducir el impacto negativo" que la reforma iba a tener sobre determinados sectores. Con todo, ha advertido de las dificultades que algunos productores tendrán para aplicar la nueva PAC y ha pedido trabajar para que ese daño sea el "menos posible". "Nos jugamos el futuro del medio rural en Europa, que está pasando en dificultades verdaderamente importantes", ha señalado.

Capoulas Santos e Iratxe han coincidido en señalar la preocupación expresada también por el presidente de la comisión de agricultura del PE, Paolo de Castro, por la negativa de los gobiernos europeos a abordar determinadas cuestiones, por estar éstas vinculadas al marco financiero 2014-2020, cuyas negociaciones a tres bandas en la UE se han complicado.

"Este acuerdo no podrá llevarse a una votación definitiva hasta que no conozcamos el marco financiero. Quiero plantear la exigencia al Consejo de mover ficha para que este Parlamento pueda plantear un acuerdo sobre el marco financiero. Tal y como está no es aceptable para muchos de nosotros", ha resumido García.

Los reglamentos pactados a tres bandas también han gustado a los liberales en la Eurocámara (ALDE), cuyo coordinador, el escocés George Lyon, ha explicado que la nueva PAC supone "un primer paso" hacia una estrategia con la que "asegurar una producción sostenible" de alimentos, en donde los agricultores puedan "producir más, con menos recursos". Lyon ha criticado, no obstante, que los 27 hayan impedido discutir capítulos relacionados con el presupuesto. "Es lamentable", ha dicho.

En representación de Los Verdes ha intervenido Martin Hausling y ha destacado que supone un "cambio de rumbo" por las medidas creadas para incentivar las prácticas ecológicas, aunque ha mostrado decepción por el carácter voluntario del programa de apoyo a los pequeños productores.

También ha criticado que los líderes europeos decidieran que el techo máximo de 300.000 euros a las ayudas anuales por explotación sea una posibilidad voluntaria para los países y no obligatorio, como reclamaron Bruselas y la Eurocámara.

El francés José Bové (Los Verdes) ha indicado su "tristeza" porque considera que la reforma ha quedado descafeinada por la intervención de los Veintisiete, a quienes ha hecho responsables de una "renacionalización" de esta política.

Por su parte, el norirlandés Jim Nicholson (ECR) ha dicho que está en contra de lo acordado respecto a la OCM única, que regula las medidas de mercado y sistemas como el de producción de azúcar y leche.