La estructura provisional del Mercado del Val, posible guardería infantil mientras los padres compran

La estructura provisional del Mercado del Val de Poniente podría ser trasladada a la Antigua Hípica. A. MINGUEZA

El Ayuntamiento de Valladolid quiere reconvertir el ahora mercado provisional en un espacio para dejar a los niños y revitalizar así el comercio del centro. El problema, su posible ilegalidad.

Antes, lugar de venta de verduras, pescados y carne. Dentro de unos meses, quizá unos pasillos por los que correteen los más pequeños mientras sus padres realizan las compras por el centro de Valladolid. ¿Imposible? No. Se trata del posible futuro de la estructura provisional del Mercado del Val, la cual descansa en el centro de la Plaza del Poniente y en la que los comerciales tienen los días contados en su interior, ya que todo hace indicar que en diciembre volverán a su anterior ubicación, en el Mercado del Val original junto a San Benito.

 

Y es que esa es la idea que tiene el nuevo equipo de Gobierno del Ayuntamiento de Valladolid, con el alcalde Óscar Puente a la cabeza. “Una de las cosas que le falta al comercio del centro son lugares a modo de ludoteca o espacios de ocio para los pequeños y así poder comprar en el centro, algo con lo que competir con los grandes centros de la periferia”, comienza explicando Puente, un proyecto con el que lleva tiempo en la cabeza.

 

De esta manera, los niños pasarían un buen rato en el pequeño recinto mientras los progenitores realizan los recados de rigor. Una manera de ayudar a los comercios del centro y, de paso, dar uso a una estructura de la que por ahora se desconoce a ciencia cierta su futuro. Javier León de la Riva planteó en su programa electoral usarlo como espacio para jóvenes emprendedores, algo que parece que no termina de convencer a su rival socialista.

 

“Se trataría de un centro infantil con programa de ocio didáctico en el que el vecino que vaya a comprar tenga un lugar donde dejar al crío, de modo que habría convenios con tiendas cercanas. Así parte del coste lo asumirían los comercios con tiquets de compra”, sigue el actual alcalde. ¿El inconveniente? Que legalmente quizá haya problemas.

 

“Es lo que me gustaría, pero parece ser que el tema no es fácil porque esa estructura va vinculada a una ubicación de carácter provisional. Lo que está claro es que algún uso le vamos a dar”, esgrime el primer edil, que a su vez ve “buenísima” la ubicación del espacio que cuenta con 666 metros cuadrados. Por supuesto, esto supondría ciertas reformas en la nave, si es que finalmente sale adelante el proyecto.

 

“Veremos si se puede mantener la ubicación o tenemos que desmontarlo y llevarlo a otro sitio. Es una de las cosas en las que estamos trabajando, pero siempre cumpliendo la legalidad”, concluye Puente. Ahora, el estudio que realizará el Ayuntamiento debe ser el que dé el sí o el no definitivo a la nombrada legalidad, sabiendo que en diciembre los comerciantes abandonaran el lugar.