La Espiga de Oro para Juliette Binoche cierra una Seminci redonda

Juliette Binoche recibe la Espiga de Honor en la 60 edición Seminci. A.MINGUEZA
Ver album

La gala de clausura en el Teatro Calderón dio por concluida la 60 Semana Internacional del Cine de Valladolid, premios incluidos.

No va más. La Seminci echó el telón abajo este sábado con la entrega de la última Espiga de Oro para Juliette Binoche y la puesta a punto de la película de la protagonista, ‘Nadie quiere la noche’, dirigida por Isabel Coixet. El Teatro Calderón acogió una velada espectacular en la que la francesa resultó la protagonista, pero en la que brillaron los múltiples detalles y en el que quedó demostrado que el cine español e internacional sigue teniendo su hueco anual en Valladolid.

 

Y es que para Binoche, sin duda, fue también una gala especial. “Cada vez que estoy en la alfombra roja o recibo un premio, hay veces que no sé por qué estoy ahí”, comenzó la actriz su discurso de agradecidimiento, en un marcado acento francés que daba más presencia a su estilada figura. “Pero con la cámara delante sí, es entonces cuando lo entiendo. Con ella delante te olvidas, todo es posible”. Eso es el cine. Sueños y magia.

 

“Dentro de cada uno de nosotros, dentro de los actores, hay un hueco misterioso, único. Gracias a las emociones que pasamos los actores conectamos con los espectadores, llegaos a lo que somos”. La protagonista de obras maestras como ‘Rendez-Vous’, ‘Los amantes del Puente Nuevo’, ‘Damage’ o ‘El vuelo del globo rojo’ se emocionaba según pronunciaba las palabras.

 

“Gracias por este premio, que permite que los actores tengamos ese hueco que tenemos. Y es que yo creo en las transformaciones”. El aplauso del Calderón fue ensordecedor.

 

Antes había habido tiempo para todo. La entrega de decenas de premios a los más afamados actores o actrices, directores, encargados de fotografía, reconocimientos a mujeres y jóvenes. Y es que han sido unos días intensos en Valladolid. Seminci es pasión, estilo, fama, cine, fotogramas, emoción, fama, gestos, detalles, doblaje, un mundo internacional, arte. En definitiva, cine. Pero era hora de echar el telón abajo.

 

Por el escenario de una gala intensa desfilaron muchos vestidos y tacones, todos dignos merecedores de un galardón. El director de la Semana Internacional, Javier Angulo, no dudó en resaltar lo especial de esta 60 edición, en la que se ha aumentado “por lo menos” un 10% tanto de ocupación como de taquilla en los cines de todo Valladolid. Quién sabe, quizá sea verdad eso de que el sector comienza a recuperarse.

 

Al son del piano que amenizaba la velada en el propio estrado del Calderón, pasaron a por su entorchado además de Binoche los representantes de la película ‘Mustang’, la otra gran ganadora de la jornada, además de los de ‘Una pastelería en Tokyo’ o Stéphanie Lansaque y François Leroy por su 'Café froid', quienes compartieron Espiga de Plata con Raoul Servais por su 'Tank'.

 

Y así, el final de la gala, el comienzo de la noche. Triste fin, pero ya queda menos para la 61 Seminci. Y es que ya lo decía la película que cierra el festival; ‘Nadie quiere la noche’.

Noticias relacionadas