La Escuela de Cocina rinde homenaje póstumoa Fernando Pérez y toma su nombre

El alcalde de Valladolid, Javier Léon de la Riva, descubre una placa con el nombre del fallecido Fernando Pérez, presidente de la Asociación de Hosteleros hasta su fallecimiento en 2009, y que da nombre a la Escuela Internacional de Cocina de Valladolid.

La Escuela Internacional de Cocina de Valladolid ya tiene nombre. Al menos oficialmente, después de que esta mañana el alcalde de Valladolid, Javier León de la Riva, el presidente de la Cámara de Comercio, José Rolando Álvarez, y el presidente de la Asociación de Hosteleros, Jaime Fernández, hayan descubierto una placa recordando a Fernando Pérez, impulsor de esta escuela de cocina que toma su nombre y presidente de los hosteleros vallisoletanos hasta su fallecimiento en 2009.

 

El acto ha servido para rendir un caluroso homenaje a Fernando Pérez. Su madre Asunción, su mujer Chelo y sus hijos Rodrigo e Irene no han podido contener las lágrimas cuando los intervinientes han desgranado halagos hacia el recodado Fernando.

 

José Rolando Álvarez decía que llevaba a Valladolid en el corazón. “Fernando fue profeta en su tierra”. Asimismo, el presidente de la Cámara de Comercio cree que en estos “momentos tan difíciles es necesario recordar a estas personas que, como Fernando, han dejado huella, que trabajaron por su empresa pero también por su ciudad”, antes de reconocer que es de recibo que esta Escuela por la que “ya han pasado más de 1.500 personas de fuera de España desde su apertura”, lleve su nombre "ya que él fue uno de sus grandes impulsores".

 

El presidente de los Hosteleros, Jaime Fernández, recordó que durante el mandato de Fernando Pérez se lograron algunos de los referentes en la gastronomía vallisoletana como “el Concurso Provincial de Pinchos, el Concurso Nacional y la Feria de Día”. Fernández quiso finalizar su intervención parafraseando una frase del homenajeado que pronunciaba constantemente “P’alante”.

 

La parte más emotiva de los discursos llegó de la mano de su hija, Irene Pérez, quien entre lágrimas recordó que su padre fue uno de los que más luchó por ver la Escuela Internacional de Hostelería en su ciudad natal. “Él se ha perdido muchos momentos familiares, pero hoy se está perdiendo algo que es suyo y que hoy tenía que haber inaugurado”, dijo su hija quien desgranó muchos recuerdos familiares, para acabar diciendo que su padre es “un ejemplo” a seguir.

 

Cerró el homenaje el alcalde de Valladolid antes de descubrir junto a su familia, la placa que recuerda que la Escuela Internacional de Cocina de Valladolid lleva desde hoy el nombre de Fernando Pérez. Javier León de la Riva echó mano de recuerdos y anécdotas vividas junto a su “amigo” que tuvo a bien “compartir su talento” con muchas personas. El regidor destacó “su calidad humana, su sentido del humor, su generosidad o su talante conciliador”, antes de concluir diciendo que fue “un gran aliado de Valladolid y de su  cocina: un rastro que seguir y una valiosa actitud que emular”.