La empresa vallisoletana Sweet-Pharm franquiciará su negocio de 'dulce terapia' con el objetivo en Madrid y el sur

Se trata de la venta de dulces dirigidos a ocho tratamientos del paciente: ellos, ellas, amor, salud, emergencias, dinero, energía y días grises.

La empresa vallisoletana Sweet-Pharm, dedicada a la venta de dulces, chocolates y golosinas en formato farmacéutico, franquiciará su negocio de 'dulce terapia' con el objetivo de expandir esta "innovadora" forma de venta de gominolas con mensaje por todo el país y con la vista puesta a corto plazo en el mercado madrileño y en el sur de España, desde donde han llegado las mayores peticiones.

  

En concreto y según ha confirmado Francisco García-Malvar, uno de los socios de la empresa Sweet-Pharm, los fundadores de la particular tienda de 'dulce terapia' trabajan en estos momentos en el proceso de franquiciado del negocio, unos trámites que culminarán en el mes de agosto para poder iniciar después la apertura de nuevas tiendas en otros rincones del país como Madrid, Cádiz, Huelva o Sevilla.

  

"Hemos recibido muchas solicitudes", ha asegurado García-Malvar quien, en una entrevista a la agencia Europa Press, ha destacado la "gran demanda" que ha conseguido este negocio, lo que ha llevado a los fundadores a cambiar su idea inicial de abrir tiendas propias en ciudades como Madrid o Salamanca por la de franquiciar un modelo "sencillo e innovador" dedicado a la venta de un producto "muy maduro", como el de los dulces y las gominolas, "que no da miedo a nadie".

  

"La idea no es abrir 20 tiendas a la vez porque todo tiene su proceso y sería una locura", ha aclarado Francisco García-Malvar, quien baraja la posibilidad de poder inaugurar entre tres y cuatro nuevas establecimientos Sweet-Pharm antes de finalizar el presente año.

  

Sweet-Pharm abrió sus puertas el 20 de septiembre de 2012 coincidiendo con la inauguración del centro comercial Río Shopping, en Arroyo de la Encomienda (Valladolid). Casi un año después, sus propietarios hacen un balance "muy positivo" de un proyecto que nació con el objetivo de vender gominolas con mensaje en unos particulares recipientes que recuerdan a los pastilleros y botes de farmacia, en alusión a la procedencia de Francisco García-Malvar, un farmacéutico de profesión que ha apostado por vincular la salud con las terapias en forma de dulce, máxime en estos momentos de crisis "en los que resulta difícil sonreír".

 

VENTA ONLINE Y EVENTOS

  

García-Malvar ha hecho especial hincapié en la "buena aceptación" que han tenido también la venta online, a través de la página www.sweet-pharm.com, y el sector eventos, ya que estos botes de gelatinas dulces y chocolates "han encajado muy bien" como regalo para bodas, bautizos y comuniones.

  

Sweet-Pharm, que nació con un capital social de 3.000 euros más una inversión de unos 50.000 euros para la adaptación del local en Río Shopping, dispone en su establecimiento de un surtido de gominolas, dulces y chocolates que proceden en un 99 por ciento de proveedores de Castilla y León y que son seleccionados por su calidad.

  

"No queremos tener género por tener", ha explicado el copropietario de esta pequeña empresa vallisoletana que apuesta en todo caso por la calidad de un producto apto también para celíacos o personas con intolerancia a la lactosa o al huevo.

  

"La esencia es el mensaje", ha precisado el cofundador de Sweet-Pharm, que ha explicado que el establecimiento ofrece ocho tratamientos enfocados a las necesidades del paciente: 'ellos', 'ellas', 'amor', 'salud', 'emergencias', 'dinero', 'energía' y 'días grises' con una cartera de entre 15 y 20 mensajes que se van renovando en función de la época del año: San Valentín, día de la madre, exámenes..

  

García-Malvar ha hecho especial hincapié en la vocación de Sweet-Pharm, "ayudar a recuperar el tono optimista y la sonrisa, ambos tan beneficiosos para la salud", a través de sus particulares pastillas anti-crisis. "Los beneficios de la risoterapia sobre nuestro organismo están fuera de toda duda. Las sonrisas mejoran la respiración, segregan endorfinas y fortalecen los lazos afectivos", ha afirmado el empresario, que ha recordado que cuando nos reímos se activan casi 400 músculos del cuerpo.