La electroestimulación de Electrobefit, también para mejorar dolencias y curar lesiones

TRIBUNA asiste a una sesión con una cliente que presenta problemas de movilidad en la cadera. En diez entrenamientos ha mejorado considerablemente sus dolencias.

El método de electroestimulación Electrobefit no solo es el plan estrella para aquellos que no tengan demasiado tiempo y quieran ponerse en forma. “Veinte minutos equivalen a cuatro horas de entrenamiento convencional”, explican en su marketing. Las ventajas son apreciables también en usuarios con problemas de salud o lesiones.

 

TRIBUNA ha asistido a una sesión de electroestimulación, en el centro ubicado en el Polideportivo Pisuerga, con Marta Martín quien presentaba un problema de movilidad en la cadera y después de diez sesiones la mejora es patente. “Me voy moviendo mejor, la dolencia es crónica, pero se lleva de otra forma”, dice la usuaria que desde hace años no hacía ejercicio físico. 

 

Uno de los entrenadores personales, Juan Pedro Ferrero, explica que las sesiones se hacen a medida del propio cliente, según sus condiciones físicas y sus posibles limitaciones. Marta Martín dice que ya se lo ha recomendado a mucha gente. “No tienen que tener miedo porque en todo momento se adaptan a tus posibilidades de movilidad”.

 

Hay quienes también optan por este método como cura de lesiones. “Las más típicas y las que más hemos tratado, de rodillas tras operaciones o esguinces. También en los hombros, ya que esto sirve para fortalecerlos junto a la espalda”, sigue el entrenador.

 

El método, pese a que pueda parecer marciano, es más sencillo de lo que aparenta. Tanto como ponerse el ‘body’, un traje acompañado de una malla de algodón especial y unos electrodos para comenzar con el ejercicio, tal y como explica Juan Pedro Ferrero, de esta nueva franquicia que aterrizó en Valladolid a primeros de diciembre en la Plaza de México, en el Pabellón Pisuerga.