La Diputación de Valladolid vuelve al siglo XIX con un libro histórico

De izquierda a derecha, Antonio Martínez Bermejo, Pedro Carasa, Jesús Julio Carnero, Antonio de Anta y Rosa Hernández. A.MINGUEZA

El ejemplar, escrito por Antonio de Anta y con prólogo de Pedro Carasa, forma parte de la Colección de Historia que edita la Institución provincial.

Valladolid está de enhorabuena, una vez más. Y lo está por la presentación de su libro ‘La Diputación Provincial de Valladolid en el siglo XIX (1813-1874), el puente entre el Estado Liberal y los Ayuntamientos’, el cual se enmarca en la Colección de Historia que se encuentra publicando por fascículos la Institución provincial. Este jueves era el momento de darlo a conocer públicamente de la mano de su autor, Antonio de Anta, el encargado del prólogo, Pedro Carasa, y el presidente de la Diputación, Jesús Julio Carnero.

 

La publicación en cuestión “hace un recorrido desde la creación de la Diputación el 2 de septiembre de 1813 hasta 1874, documentándose en los libros de actas y las informaciones custodiadas en diversos archivos”, tal y como explicó Carnero ante los medios. “Hoy, al igual que en aquel momento de la fundación también marcado por las dificultades económicas, podemos afirmar que la Diputación es una institución imprescindible, necesaria para el desarrollo de nuestros pueblos”, siguió.

 

El libro, de 611 páginas, relata así diferentes cuestiones como la organización del territorio provincial, la organización institucional, el desarrollo del funcionamiento de la Institución o el listado de las personas que trabajaron por aquel entonces allí. “Toda esta actividad que hoy se realiza aquí es heredera del trabajo realizado por aquellos primeros diputados, verdaderos protagonistas de la gestión provincial”, esgrimió el actual presidente de la Diputación.

 

Así, Antonio de Anta se ha mostrado satisfecho en la presentación de que su libro haya podido ser publicado con el apoyo de la Institución, a quien siempre ha estado muy ligado. Baste decir que con 63 años se licenció en Historia por la Univesidad de Valladolid, para enseguida comenzar su doctorado e investigación de la Diputación entre 1813 y 1823, credenciales que le han servido hoy para presentar un libro que, sin duda, convierte el pasado en presente.