La Diputación de Valladolid acoge la obra del vallisoletano Carlos de Paz

Una de las obras expuestas en La Diputación de Valladolid. JORGE IGLESIAS

El pintor vallisoletano Carlos de Paz mostrará desde este viernes su obra "sugerida, galáctica y de sensaciones" en la exposición 'La nada surge última' en la Sala de la Diputación de Valladolid.

MÁS DE 50 EXPOSICIONES

 

Desde 1994 ha protagonizado más de 50 exposiciones individuales en salas de Toledo, Madrid, Valladolid, León, Palma de Mallorca, Barcelona, Santander, Salamanca, Palencia, Pontevedra, Zamora, Ávila y Gipúzcoa. Fuera de España su obra ha visitado Costa Rica, Estados Unidos, Taiwan y Portugal.

 

Además, es uno de los pintores contemporáneos "mas internacionales", pues ha participado en ferias de arte como Art Palm Beach, Art Miami, Art Basel y Chicago Art Fair en Estados Unidos, Art Bruselas en Bélgica, FIAC en París, FIA en Venezuela, además de ARCO y Artesantander en España.

De Paz vuelve así a exponer en Valladolid 14 años después de su última muestra individual, que se caracteriza por piezas realizadas sobre metacrilato que contienen "dos elementos principales". Por un lado, el uso de las letras y tipos de distinto tamaño y formatos que "vagan silenciosas en sus cuadros".

 

Por otro lado, Carlos de Paz usa en el metacrilato como soporte y sobre esa superficie transparente se expande la "mancha", que "adquiere un color y una forma". El artista deja con su pincel "pequeñas grutas, espacios vacíos, sin color".

 

De este modo, la luz "entra y sale" de los cuadros "a través de esa transparencia conquistada por el metacrilato", por lo que se trata de una "tensión entre fondo y superficie", que se trata de un tema "esencial" a lo largo de toda la trayectoria del artista.

 

En definitiva, en esta exposición De Paz ha pasado de pintura rayada, "vibracionista", a la pintura "sugerida, diluida y galáctica", es decir, una pintura "diáfana, de sensaciones e intuiciones primigenias".

 

Nacido en Valladolid en 1964, Carlos de Paz es licenciado en Bellas Artes por la Universidad de Salamanca (USAL), e inició su trayectoria expositiva con una primera muestra individual celebrada en la Galería Evelio Gayubo de Valladolid en 1989.

 

 

En estos años, su pintura establece una "explícita dialéctica con el muro" en una clave que "no elude las referencias al trampantojo", con pintura como paramento o como pared, incluso como alusión a las "calidades plásticas" que se derivan de una arquitectura "noble y clásica".

 

Sus obras están formadas por dípticos o polípticos que permiten la inclusión de juegos de "ordenación heráldica", el primer plano se convierte en el escenario en el que son convocados "retículas, figuras geométricas o referencias a un orden no natural", así como "elementos visuales de carácter más ambiguo" o formas que remiten a "rastros fosilizados".

 

A comienzos de los 90 su obra señala un "cambio paulatino" hacia nuevas fórmulas plásticas que nos hablan de un "cierto reduccionismo", es decir, en esta etapa las ordenaciones y combinaciones de elementos circulares "buscan vivir fuera del marco" para llegar a "colonizar el muro" o un espacio más allá del cuadro.

 

En la segunda mitad de la década, este artista vallisoletano experimentó, "en una clave más liviana", los fondos que transitan "hacia una vertiente que hace más evidente la presencia del color, matices y veladuras". En concreto, De Paz introduce en sus obras imágenes extraídas de los medios de comunicación.

 

A partir del año 2000 se produce una "nueva evolución en su obra". Así, el crítico José María Parreño le ha definido como un pintor "elegante por el equilibrio de sus composiciones y el uso de sus gamas cromáticas".