La diferencia animal

Es la una de la tarde, pero la cocina de “El Berenjenal”, (C/ Duque de Lerma, nº 2)  ya funciona a toda máquina. Huele increíblemente bien Bienvenidos al único restaurante vegano-vegetariano de la capital...

 

Para los curiosos, existen diferentes grados de ‘vegetarianismo’. Vamos del más suave al más extremo...

 

  • Vegetariano, deriva de la palabra latina vegetus, que significa "completo, sano, fresco o vivaz".  No come ni carne ni pescado.

 

  • Vegano: Excluyen de su dieta los huevos, los lácteos, así como cualquier derivado de pieles y cosméticos de origen animal, y se oponen a la experimentación con animales o a circos. Dan una gran importancia a la ética.

 

  • Crudívoro:  Aquel que come frutas, verduras, nueces, semillas, legumbres, cereales, brotes, etc. Sin calentar y sin cocinar para evitar que se pierdan propiedades esenciales.

 

  • Frugívoro: Se alimenta exclusivamente de frutos, crudos y de época. Es una dieta apoyada por un gran pensamiento filosófico de no obstaculizar la cadena evolutiva.

 

PREJUICIOS DE IGNORANTES

 

Presentados nuestros protagonistas, sigamos con el reportaje. Siro desmiente los prejuicios que existen sobre la dieta vegetariana. Muchas personas la critican diciendo que deja fuera muchas proteínas y vitaminas que solo se consiguen a través de la carne, la leche o los huevos. “Eso es mentira, es fruto de la ignorancia”, contesta, tajante. “Por ponerte un ejemplo, los elefantes, con un esqueleto mil veces más grande que el nuestro, necesitan cantidades ingentes de calcio y no beben leche más que cuando nacen. ¿De dónde sacan el calcio? Pues de plantas que lo poseen en altas cantidades..” Y sigue desmitificando ideas erróneas: “La sociedad piensa que un vegetariano solo se alimenta de ensaladas, de lo verde. Pero olvidan que también comemos legumbres, cereales, semillas... que nos proporcionan los aminoácidos esenciales", aclara.

 

Entramos en la cocina. Del horno sale una tarta de espárragos con queso de cabra que huele delicioso. Ya tengo mi segundo plato decidido. De una cazuela sacan el seitan, también conocido como “la carne de los vegetarianos”. Otro de los segundos que hoy ofrecen en el menú es: escalopes de seitan con ratatouille (como el pisto). Sartenes y recipientes con brócoli, calabacines rellenos y tofu completan la mesa, además de una crema catalana que dan ganas de comerse en ese mismo momento. (Fotos de los platos en la galaería.)

 

En “el Berenjenal”, además, cocinan su propio pan de trigo y semillas y ofrecen la posibilidad de probar, por un euro la copa, vino ecológico de tierras de Castilla.

 

COMIDA PARA DISFRUTAR

 

Después de entrar en la cocina y de charlar un poco con Siro, miro el reloj, motivado por el rugido de mis tripas. Es hora de comer. De primero pido sopa de guisantes y tofu ahumado, para templar el cuerpo, que aún hace algo de frío. Sabrosa, pero cuidado con la pimienta negra si esta no gusta. De segundo, tarta de espárragos y queso de cabra recién hecha. Extremadamente deliciosa. Todo esto acompañado por el postre, pan y agua por 13,70 euros. Y si alguien no quiere menú del día, tiene una carta completísima con más opciones.

 

LA MAGIA DE LAS MESAS JUNTAS

 

A medida que avanza la tarde, el restaurante se va llenando. Y hay algo que no se puede saborear, pero sí sentir: la tranquilidad que emana el lugar, la calma, la paz... Mientras disfruto (porque esta comida es para disfrutarla) de la tarta de espárragos, suena Rosana. La gente, al estar cerca unos de otros, habla bajito, brindan, sonríen... y lo mejor es que, para comer, no ha muerto ni ha sufrido ningún animal. Perdón, quería decir que la carne o el pescado se ausentan en el menú de hoy. Una diferencia animal. 

 

Ghandi dijo una vez que la grandeza de una nación y su prgreso moral, puede medirse por el trato que reciben sus animales. En este país, concretamente, eso es una asignatura pendiente desde hace muchos años.