La DGT realiza 474 controles en Valladolid a motoristas y denuncia a 8 de ellos

La DGT ha llevado a cabo una campaña especial de vigilancia de las motocicletas.

Las denuncias se emitieron  por incumplir alguno de los factores que la Guardia Civil califica 'de riesgo' : adelantamientos antirreglamentarios, caducidad de la ITV, no uso del casco y exceso de velocidad.

La campaña se desarrolló entre el lunes 29 de abril y el domingo 5 de mayo en toda Castilla y León. 5.029 vehículos fueron sometidos a control, denunciándose 143 de los mismos. (2,85%)

 

La ciudad que más denuncias ostenta es León, con 760 controles realizados y 65 partes emitidos. Salamanca está a la cabeza en cuanto a número de vehículos controlados, con 985 y 19 denuncias. Palencia es la ciudad en la que menos partes se emitieron: de los 391 vehículos, tan solo 3 fueron denunciados.

En el año anterior,  durante la misma campaña, se dio el alto a 4.410 vehículos y se formularon 169 denuncias, el 3,83%.

 

Desde la Dirección General de Tráfico recuerdan que usar el casco no es una opción, es una necesidad, y advierten de los peligros de no llevarlo: Incrementa el riesgo de lesión en la cabeza, así como  la severidad de las lesiones; más tiempo en el hospital y sobre todo: aumenta la probabilidad de muerte como consecuencia de lesiones en la cabeza.

 

En cambio, sí llevar el casco desciende el riesgo y la severidad de las lesiones en un 72% y la probabilidad de muerte en un 39%, dependiendo de la velocidad de la moto; el coste de cuidado médico es inferior; evita los golpes directos de la cabeza con el pavimento, con otros vehículos o con los elementos de la vía y que penetren objetos en la cabeza (piedras, hierros u otros objetos cortantes). Asímismo, absorbe parte de la energía del impacto y la distribuye por toda su estructura para que no se concentre en una parte de la cabeza, evitando la abrasión que sufrirían la cara y la cabeza al arrastrar sin casco por el pavimento.

 

Y recuerdan que no cualquier casco vale: es recomendable invertir en calidad y seguridad, usar un modelo integral que proteja la parte inferior de la cara y de la mandíbula y, al ser posible, que el casco sea  de colores claros, brillantes y reflectantes, puesto que son más seguros al facilitar que los demás usuarios de las vían puedan verle. Y por supuesto que se fijen en la homologación, al ser considerada como garantía de calidad.