La DGT aspira a rejuvenecer la mitad del parque móvil para 2016

Vehículos circulando en una carretera.

La Dirección General de Tráfico (DGT) tiene el objetivo de lograr reducir la antigüedad media del parque automovilístico español a medio plazo, con el fin de conseguir que el 50% de los coches en circulación tenga siete años de antigüedad media, en comparación con los más de diez años actuales.

Así lo indicó el jefe de la unidad de Normativa de la DGT, Javier Villalba, en el marco del XXII Congreso Nacional de la Distribución de la Automoción, organizado por Faconauto en Ifema y señaló que el objetivo de reducción de la edad media del parque español forma parte del Plan de Movilidad Segura y Sostenible que ha puesto en marcha la organización.



Una de las metas de esta iniciativa es mejorar la seguridad vial, "como un objetivo irrenunciable", ya que la calidad del parque automovilístico español en términos de seguridad "ha descendido". Villalba alertó de que esta situación empeorará en los próximos años si no se llevan a cabo acciones para solucionarlo.



"El deber de nuestro organismo es hacer algo para mejorar la seguridad vial", añadió, al tiempo que resaltó que las nuevas tecnologías ayudan a salvar vidas, ya que la "escasa seguridad pasiva" en los coches está relacionada con aproximadamente el 15% de los fallecidos en carretera en España.

 

La DGT, dentro del Plan de Movilidad Segura y Sostenible, tiene previsto que la mitad del parque tenga siete años de antigüedad en 2016, a lo que contribuyen iniciativas como los planes de incentivo a la compra de coches nuevos y más seguros, como el Plan PIVE y el Plan PIMA Aire. Asimismo, destacó que, dentro de la DGT están potenciando la interlocución con el sector del automóvil y señaló que en los próximos días se realizará un envío postal masivo a los propietarios de vehículos con más de diez años de antigüedad, en el que se comunicará las ventajas de seguridad de comprar un coche nuevo.

 

Otras iniciativas que llevará a cabo Tráfico será la eliminación de la burocracia para dar de baja automóviles de más de quince años, así como el control automatizado de los vehículos que circulan sin la ITV en vigor, a lo que contribuirá la red de más de 300 radares desplegada en las carreteras españolas. La DGT también está trabajando en retirar de la circulación de los modelos no aptos en términos de seguridad y en diferentes campañas de información.