La desaparición de Sergio Marcos Paunero: dónde puede estar o qué puede haber pasado

Sergio Marcos Paunero y el bar `Escondite´, último lugar donde fue visto.

Este fin de semana se realizaron labores de rastreo en el río Pisuerga de Valladolid pero por el momento todos los esfuerzos han resultado baldíos y la investigación mantiene varias líneas abiertas.

Resulta una paradoja que el último lugar donde fue visto Sergio Marcos Paunero fuera un bar del barrio vallisoletano de La Rondilla cuyo nombre es 'El Escondite'. Pero no estamos en ningún juego, sino en una preocupante falta de información sobre el paradero de este joven que tras una noche de fiesta junto a unos amigos no ha dejado ningún rastro suficiente para alumbrar algún tipo de información sobre dónde puede estar o qué puede haber pasado.

 

Más de dos semanas después, fuentes policiales confirman a TRIBUNA VALLADOLID que la investigación tiene varias líneas abiertas. Rastrear el río como ocurrió este fin de semana responde a una cuestión de protocolo que no solo afecta a las aguas del Pisuerga sino también a diversos puntos de la superficie. Además, la Policía tiene un aviso de suicidio de otra persona de mayor edad, con las facultades mentales alteradas, y está atenta a cualquier movimiento.

 

Sobre Sergio Marcos Paunero solo existe una preocupante falta de pistas que no aporta ninguna información. No hay rastro de llamadas teléfonicas ni movimiento en las tarjetas de crédito. Los trabajos de investigación han seguido posibles itinerarios que pudieran estar tras la decisión de no coger su coche, perfectamente aparcado junto a la zona del campus de la Universidad, después de haber tomado unas copas y decidir que regresaba a casa en taxi. Las cámaras de seguridad de esas calle no han detectado nada destacable, por el momento. Tampoco en su domicilio, en el barrio Las Flores, había alteración alguna e incluso tenía la bolsa de deporte preparada para su cita del día siguiente con un partido de fútbol-sala, deporte del que es un gran aficionado.

 

La investigación continúa sin resultados pero siempre con la esperanza de encontrar un hilo conductor que permita encajar algunas de las piezas sueltas de este auténtico puzzle.

 

 

Noticias relacionadas