La Cúpula del Milenio se acerca a la discapacidad

La Cúpula del Milenio de Valladolid sirve de escaparate para celebrar el Día Internacional de las personas discapacitadas organizado por Aspaym, Cruz Roja y el Consejo de la Juventud de Castilla y León bajo el lema 'Acércate a la discapacidad'.

 

Si el pasado año la celebración de esta efeméride se trasladó al ámbito universitario, en esta ocasión los organizadores han elegido como escenario la Cúpula del Milenio para instalar un centro de trabajo, dotado de sala de reuniones, despacho, aseos y ascensor, con el propósito de que los empresarios comprueben las barreras que han de afrontar los trabajadores discapacitados y lo sencillo que es realizar distintas adaptaciones para facilitarles su quehacer laboral diario.

 

Este taller titulado 'Ponte en mis zapatos' y varias mesas redondas servirán para visibilizar las dificultades del colectivo para hacerse con un puesto de trabajo, tal y como ha explicado el presidente regional de Aspaym, Julio Herrero, quien, en declaraciones recogidas por Europa Press, ha recordado los esfuerzos de la asociación, desde su creación en 1992, por lograr la integración laboral de los discapacitados a través del programa europeo Horizon, gracias al cual encontró empleo un millar de afectados, y la labor que en este mismo sentido se desarrolla ahora a través de los itinerarios de empleo.

 

ITINERARIOS DE EMPLEO

 

De hecho, el gerente de Servicios Sociales, Carlos de Pablos, se ha felicitado de que dichos itinerarios contaron el pasado año con la participación de 4.600 discapacitados, de los que 916 encontraron un empleo. "Es una herramienta que está funcionando muy bien", ha apuntado De Pablos, quien ha abogado por redoblar los esfuerzos a fin de que el colectivo no sólo acceda a empleo protegido sino a puestos ordinarios en empresas ordinarias.

 

Ese es el caso de Queserías Entrepinares y Bodegas Emina, mercantiles que durante la jornada han sido puestas como ejemplo de sensibilización en esta materia. En el primer caso, el director de Recursos Humanos de la empresa quesera, Roberto Cabezas, se ha declarado ferviente defensor de la contratación de personas con discapacidad--la empresa cuenta con 17 operarios, el 80 por ciento de ellos sordos--"en igualdad de condiciones con el resto de trabajadores".

 

Para ello, la empresa ha puesto en marcha programas de formación para este personal y de adaptación a los puestos de trabajo, sustituyendo las señales acústicas por otras visuales que facilitan su desenvolvimiento en la factoría.

 

Otro de los ejemplos lo constituye Bodegas Emina, del Grupo Matarromera que dirige Carlos Moro y cuya plantilla cuenta con cerca de un 4 por ciento de operarios discapacitados.

 

El bodeguero ha recordado que Emina fue la primera bodega de la Ribera del Duero totalmente accesible, tanto para los visitantes como para acoger trabajadores discapacitados pues, como así ha advertido, "no se trata de una cuestión de discapacidad sino de personas que sean capaces para el puesto que se les asigna".

 

En este sentido, Moro ha contado en primera persona la gratificante experiencia vivida con un trabajador discapacitado contratado por su empresa, Salvador, de quien ha asegurado que durante toda su trayectoria laboral se mostró como un magnífico trabajador. "Tenía un 98 por ciento de discapacidad, pero era el mejor recepcionista, el mejor comercial de enoturismo y todos los visitantes acababan encantados con él", ha recordado con cariño.