La crisis del ladrillo se da un respiro en Valladolid

La calle Miguel Íscar, en el centro de Valladolid. TRIBUNA

Según el INE se vendieron 3.200 viviendas en 2014, hasta 335 más que en 2013, si bien el descenso del precio del metro cuadrado ha sido el gran detonante de este repunte.

Se trata de una obviedad. El sector inmobiliario, y por tanto el del ladrillo, ha sido de los más afectados, sino el que más, por la maldita crisis económica. Miles y miles de casas que después de que estallara la burbuja allá por 2008 se quedaron sin posible comprador o que, incluso, terminaron a medio construir. Pero parece que las palabras del Gobierno central asegurando que 2015 será por fin el año de la recuperación no van tan desencaminadas. Y eso es algo que también se nota en Valladolid.

 

Como muestra, un botón. En 2014 fueron 3.200 las viviendas que cambiaron de manos en la provincia, nada más y nada menos que un incremento de 335 casas frente a las 2.865 de 2013. Un repunte del 11’7% entre un año y otro que realmente invita a pensar que la cosa se vuelve a poner en marcha, si bien hay que tener en cuenta dos cosas en estos datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística.

 

En primer lugar, que la mayor parte de estas transacciones se refieren a ventas de propiedades de segunda mano, no de nueva. En segundo, que quien algo quiere algo le cuesta, y aquellos que querían deshacerse de estas casas han tenido que bajar el precio. Y no una pequeña caída, no. Bien saben ahora los que se ganan el sueldo de ello que los inmuebles siguen todavía en caída de valor y ahora es el momento para hacerse con casas.

 

No hay más que mirar los datos de Castilla y León para comprobarlo. Hace un año, a comienzos de 2013, el metro cuadrado de suelo valía de media poco más de 1.500 euros. Hoy día 1.371, un 9’62% menos.

 

Los expertos inmobiliarios ya han reconocido que en 2015, pese a la posible recuperación económica, no parece fácil que la tendencia a la baja del precio del suelo vaya a frenarse, al menos si aquellos interesados en convertirse en parte vendedora quieren seguir haciendo negocio. Solo el tiempo lo dirá, pero lo que es una realidad es que el sector del ladrillo ya le ha dado un respiro a Valladolid.