La Confederación nacional de Comercio advierte de que la liberalización de horarios "empuja a una situación límite" al sector

Advierte a la Junta de Castilla y León de que la liberalización de horarios comerciales mediante las declaraciones de Zona de Gran Afluencia Turística "empuja a una situación límite al pequeño y mediano comercio, por lo que reclama que no se amplíen esas designaciones.

En un comunicado, tras conocer la intención del gobierno autonómico de Castilla y León de "autorizar todas las solicitudes que reciba de declaración de zonas de Gran Afluencia Turística", con la consiguiente liberalización de horarios comerciales, la Confederación Española de Comercio ha manifestado su inquietud por la situación del comercio castellanoleonés ante una medida que puede tener consecuencias irreversibles para el comercio urbano y sobre el empleo que éste genera de manera inmediata.

Por ello solicitan al presidente de la Junta de Castilla y León, Juan Vicente Herrera, que paralice este proceso y se siente con el sector para analizar la situación actual que vive y las consecuencias que tendría la aprobación de esta medida, que, a juicio de la CEC "va a suponer un cambio radical del actual modelo del comercio de la Comunidad".

La liberalización de horarios comerciales, según la confederación "no genera más ventas ni más empleo". Con una tasa de desempleo en Castilla y León "del 21 por ciento" y un presupuesto de las familias "muy mermado", la solución "no es abrir más horas ni más días", porque sólo da respuesta a las demandas "de un determinado formato comercial, y rompe con el modelo comercial actual de equilibrio entre formatos, que es el que más beneficia al consumidor, pues le garantiza una oferta más completa y competitiva".

La libertad de horarios, a juicio de la CEC, "jamás ha sido una demanda social, ni de consumidores ni de comerciantes y por el contrario, genera desequilibrios que ponen en riesgo la libre y leal competencia, pues el comercio de proximidad no puede afrontar nuevas contrataciones para abrir más días y horas semanales", porque auguran que "la escasa demanda se redirigirá hacia otros formatos comerciales, abocando al cierre a muchos comercios y al despido de sus trabajadores".

En este sentido, han apuntado que la respuesta que la sociedad espera de los políticos debe apostar por "reactivar la demanda interna, con la aplicación, por ejemplo, de estímulos fiscales al consumo, como puedan ser 'planes renove' para aquellos sectores más castigados por la crisis".

MADRID Y SU MODELO COMERCIAL

En el comunicado, han recordado el ejemplo de la Comunidad de Madrid, "donde impera la liberalización de horarios comerciales" y donde, según datos del INE, se observan "malos resultados" pues "ni se crea empleo ni se incrementan las ventas, principales argumentos de los impulsores de la medida", lo que, en definitiva "constata el fracaso de una apuesta política arriesgada, sin planificación ni estrategia previa y que va a tener consecuencias letales para nuestro sector".

Especialmente llamativo resulta, a juicio de la CEC, el caso del empleo, pues en agosto la Comunidad de Madrid perdió más trabajadores del comercio que en cualquier otra comunidad de España (-5,7 por ciento, frente al -1,9 por ciento nacional). Estos datos, serán "extrapolables" a Castilla y León si se avanza hacia la liberalización de horarios.