"La Comuna” de los presos del “tardofranquismo” llega a Ávila

Esta tarde ha tenido lugar en la capital la presentación “La Comuna”, una asociación que surgió en el 2010, cuando un grupo de represaliados políticos del franquismo iniciaron una reflexión sobre la necesidad de construir una entidad que llenase “el hueco” que existía en España dentro del movimiento por la memoria histórica hace unos años

 Manuel Blanco Chivite, preso político del tardofranquismo y condenado a muerte -pena que le fue conmutada en el último momento por 30 años de cárcel, Ramiro Calvo, preso político, Pilar Nogueras, presa política y Alfredo Sánchez, miembro de la CGT, han presentado esta tarde la Asociación  “La Comuna”, una asociación que surgió en el 2010, cuando un grupo de represaliados y represaliadas políticas del franquismo iniciaron una reflexión sobre la necesidad de construir una entidad que llenase “el hueco” que existía en España dentro del movimiento por la memoria histórica hace unos años, porque “su tiempo es otro”.

 

Su tiempo es el del tardofranquismo, personas que salieron a la calle y se enfrentaron al sistema durante los años 60 y 70, procedentes de distintos partidos que han decididido aparcar sus diferencias y unirse por un trabajo comunitario. Su objetivo se centra “en identificar y llevar ante la justicia a los responsables de los crímenes cometidos en esos años, y exigir su condena pública moral y política, por lo que están peleando por la derogación de la Aministía de 1977, y se han personado jurídicamente en la querella 4591/10 presentada ante el Juzgado Nacional Nº 1 de Buenos Aires.  

 

Durante la presentación hemos podido conocer más datos de la vida de Manuel Blanco Chivite, que fue encarcelado varias ocasiones en los años 60 y 70, pero que vivió sus momentos más duros cuando fue condenado a pena de muerte por el Consejo de Guerra del Goloso, acusado de un atentado contra las fuerzas armadas. Pena que le fue conmutada en el último momento por la inmediatamente inferior en esa época, que suponía 30 de cárcel; suerte que no tuvo su compañero José Humberto Baena, que fue fusilado. 

 

Ramiro Calvo, también fue detenido en varias ocasiones, la primera vez estuvo encarcelado seis meses cuando tan sólo tenía 17 años. Del 1973 al 1975 volvió a prisión acusado de asociación ilícita y propanga ilegal.