La Ciudad de la Juventud se enfrenta ahora a una amenaza de concurso de acreedores

La Cooperativa de la urbanización Ciudad de la Juventud, situada en Fuensaldaña, corre el riesgo de ir a concurso de acreedores el próximo ocho de junio si no llega a un acuerdo con el Sareb (banco malo), para fijar el precio de las viviendas que intentan adquirir desde 2011. 

Tras nueve años de espera, cuando parecía que los 232 miembros de la cooperativa estaban más cerca de poder acceder a sus hogares, surgió un nuevo problema que les impide entrar en sus casas. El pasado diciembre se emitió un informe por parte del arquitecto municipal en el que se alegaban  problemas técnicos con la escalera interior de los inmuebles.

 

Esto ocasionó que se denegase la primera licencia de ocupación y supone que  los cooperativistas tengan que invertir más dinero en la reparación de las escaleras; sin embargo, según Inmaculada Sanz Jorge, presidenta de la Cooperativa “no podemos pedir a la gente que invierta más dinero sin haber llegado a un acuerdo sobre el precio total”.

 

Y es que el principal objetivo que tiene ahora Ciudad de la Juventud es fijar un precio a las viviendas, que incluya la reparación de las escaleras, y conseguir ampliar el plazo para llevar a cabo las obras antes de ir al concurso de acreedores.

 

Para esto, Inmaculada intenta “ponerse en contacto casi a diario” con el Sareb, banco que asumió la deuda de un millón de euros que tenían con Bankia, pero que, lamentablemente, “da muy poca información”. Si no se llegase a un acuerdo, los cooperativistas llegarían a perder, además de sus casas, entre cuarenta y sesenta mil euros, dinero que han ido invirtiendo a lo largo de estos años en su supuesto proyecto de vivienda.

 

“Los miembros de la cooperativa no saben qué hacer, algunos se han comprado otras viviendas, otros siguen luchando con mucho miedo, pues casi no nos dan información”, según Sanz.

 

Además de esto,  se añade el problema del cambio de la situación fiscal de las viviendas, que hace que el IVA a tributar pase del 4% al 10%, lo que supone un aumento de la deuda.

 

UNA LARGA ESPERA

 

La cooperativa Ciudad de la Juventud nace en 2004, cuando de manos de la Candidatura Independiente surge el proyecto de crear esta urbanización en Fuensaldaña. A partir de ese momento, lo que en teoría iba a ser una espera de dos años se ha convertido en un calvario para los inversores de este proyecto, que se han encontrado con constantes trabas administrativas y de construcción, que incluye la suspensión de pagos de la empresa Sedesa, que se encargaba de la urbanización exterior. En el transcurso de la obra, algunos miembros de la cooperativa se han querido desligar debido al problema económico que les ha supuesto esta inversión.

 

Ahora, según comenta la presidenta de la coopertativa, Inmaculada Sanz, “están luchando por todos los medios para conseguir sus casas; hay familias que lo perderían todo”.