La Ciudad de la Juventud pide al Sareb un 30% de quita para reducir el precio

Una vez obtengan la licencia de primera ocupación del Ayuntamiento de Fuensaldaña, se sentará con el 'banco malo' para alcanzar un precio de mercado en las viviendas y negociar las hipotecas.

El consejo rector de la Cooperativa Vallisoletana de la Vivienda 7 de la Ciudad de la Juventud de Fuensaldaña ha solicitado al Sareb (banco malo) una reducción de un 30% en el precio de sus viviendas para que el coste total no se dispare. La mayoría de los socios ya han aportado una media de 40.000 euros y aún tienen que abordar el pago de la deuda de 155.000 euros de cada uno de los chalés pareados construidos en esta urbanización, proyectada hace una década por Candidatura Independiente.

 

Así lo ha confirmado el abogado Alberto Muros, que defiende los intereses de la cooperativa desde el pasado mes de marzo de 2013, y que se sentará a negociar con el banco una vez que el Ayuntamiento de Fuensaldaña conceda la licencia de ocupación, cuando finalicen las obras de adecuación a la legalidad de las escaleras interiores. “Nuestra pretensión es la rebaja de un 30% por gastos repercutibles debido al retraso que ha sufrido el proceso”.

 

La licencia del Consistorio, tal y como adelantó este diario, podría llegar el próximo mes y “en ese momento nos sentaremos a negociar con ellos [Sareb] una quita de la deuda existente actualmente para que el precio de adjudicación a los socios sea un precio de mercado, adecuado a las circunstancias que han sucedido en esta cooperativa”, explica el letrado.

 

 

La intención es que en la próxima primavera puedan adjudicarse las viviendas una vez que también se haya negociado con el Banco Malo las condiciones de financiación de los préstamos hipotecarios. En este sentido Alberto Muros dice que al “haberse transferido los préstamos de Bankia a Sareb se modifican esas condiciones hay que entablar una nueva negociación”.  

 

No obstante, según ha podido conocer este diario en diciembre de 2012 cuando se iban a adjudicar las viviendas y se detectó la ilegalidad de las escaleras interiores, varios de los cooperativistas se habían echado atrás y solo se iban a entregar unas 150 viviendas (de los 232 chalés construidos); un número que ha descendido aún más 14 meses después.

 

En este sentido, el centenar de chalés que pudieran quedar libres formarían parte de la negociación con Bankia Sareb. Alberto Muros asegura que existen dos opciones: “que se adjudique esas viviendas como dación en pago o que de alguna manera Sareb promocione la comercialización de las viviendas a través de la cooperativa estableciendo unas condiciones de mercado que puedan ser de interés para el público”.

 

El último hito que se propone el nuevo consejo rector de la cooperativa (surgido en marzo de 2013) es el de conocer realmente cuáles será los gastos la Entidad de Conservación, que tendrá que formalizarse para gestionar la urbanización durante los próximos diez años (agua, luz, jardines, clalles, limpieza, basura...)  La presidenta de la cooperativa, Inmaculada Sanz, dice que quieren saber a cuánto ascenderáb los gastos “de comunidad” en la urbanización porque nunca “lo hemos conocido y no es lo mismo hacerse cargo de 50 que de 200 euros al mes”.

 

LAS ESCALERAS NO REPERCUTIRÁN EN EL PRECIO

 

Tras varios años de retraso, requerimientos judiciales y un proceso muy complejo no exento de presiones y polémicas, en diciembre de 2012 parecía que iba a tocar a su fin. Solo faltaba la licencia de primera ocupación y las familias, incluso, tenían fecha para escriturar sus viviendas días antes de que el IVA se viera incrementado hasta el 10%.

 

Entonces el culebrón de la Ciudad de la Juventud sufrió un nuevo revés y el Consistorio no pudo dar de paso las viviendas ya que las escaleras interiores –prefabricadas- y que no eran las originales del proyecto inicial no se ajustaban al Código Técnico de Edificación.

 

Un hecho que acabó en los tribunales. No obstante, el nuevo consejo rector de la cooperativa apostó porque “todos los esfuerzos fueran desplegados para acometer esta obra de adecuación a la legalidad”, según el abogado Alberto Muros.

 

Asimismo, su lucha se centró en que estos trabajos no repercutieran en el precio de las viviendas; algo que, tras una larga y compleja negociación, se ha conseguido.La entidad financiera nos facilita la financiación para acometer las obras de adecuación de las escaleras sin ninguna repercusión para los socios, que es el mayor logro y lo más relevante en nuestra opinión”, asegura. El precio por escalera es de aproximadamente 3.000 euros y en algunos chalés existen dos estrcuturas, en el caso de que tengan bajo subterráneo.

 

Por último, se recuerda que todo el proceso se ha demorado ya que el acreedor principal era Caja Segovia, que a su vez integró la fusión en Bankia y, posteriormente, sus préstamos fueron cedidos a Sareb o banco malo.

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