La CHD podría talar más de 500 chopos del Canal de Castilla por "peligro de desplome"

Árboles marcados para su posible tala junto a algunos chopos que se han caído./ Fernando Fradejas

Los árboles se encuentran en el tramo comprendido entre Medina de Rioseco y la esclusa séptima, una de las zonas turísticamente más aprovechadas de esta gran infraestructura.

Más de 500 chopos del Canal de Castilla situados en las riberas del tramo que discurre entre la localidad de Medina de Rioseco y la esclusa número siete podrían tener sus días contados. Así lo ha podido conocer este periódico, alertado por unas visibles marcas de pintura verde que señalan los ejemplares que se encuentran en mal estado o presentan peligro de desplome, según el criterio de la Confederación Hidrográfica del Duero (CHD)

 

Este hecho ha sido confirmado por el ingeniero técnico de la CHD, Pedro Matía, quien no obstante explica que se hará una segunda valoración del estado de estos árboles. “En los últimos días el viento ha derribado tres o cuatro y hay muchos que están prácticamente en el agua y con excesiva inclinación y las raíces no aguantarán su peso”, dice el responsable.

 

Matía confirma que en unos días, el ingeniero de la CHD encargado de esta infraestructura hidráulica, Miguel Ángel Rubio, comprobará qué árboles deberán ser talados y cuáles podrán salvarse. De todas formas, desde esta institución se asegura que en el espacio que ocupan los árboles que se sacrifiquen, se volverán a plantar chopos jóvenes “de tres o cuatro años” y se ha comprometido a esta repoblación “dentro de este año o en la primavera de 2014”.

 

El ingeniero técnico cree que el poco agarre de estos chopos, especialmente los situados en la hilera del camino de sirga junto a la lámina de agua, provocará que irremediablemente tengan que retirarse, para evitar peligro a los muchos transeúntes del Canal. Asimismo, confirma que el propio reglamento del Canal de Castilla prohíbe que esos árboles estén junto al agua, “ya que dificultan las labores de conservación y de mantenimiento del propio Canal”.

 

Estos chopos fueron plantados hace más de cinco décadas gracias a una concesión con la empresa maderera Tafisa, quien los utilizaba para su aprovechamiento y se encargaba de su reforestación. Años después se rescindió el contrato y las riberas del Canal quedaron completamente cubiertas por la sombra de estos chopos, en un tramo de gran valor medioambiental y turísticamente muy explotado por la Diputación de Valladolid, con los viajes en barco Antonio de Ulloa y uso de piraguas, cicloturismo y senderismo.

 

Tribuna de Valladolid ha consultado algunas fuentes riosecanas muy relacionadas con el Canal de Castilla y consideran una “barbaridad” la tala de todos estos árboles, ya que muchos no presentan ningún tipo de peligro y culpan a la Confederación Hidrográfica del Duero de “cortar por lo sano”, en vez de intentar mantener en pie los ejemplares arbóreos.