La CEP exige a Cosidó el cese inmediato del comisario de Palencia por su "mala gestión" y "deslealtad profesional"

El reelegido hoy secretario en Castilla y León de la Confederación Española de Policía (CEP), Félix Ruiz, ha exigido el cese inmediato del comisario del Cuerpo en Palencia, Julián Cuadrado García, por su "mala gestión", "deslealtad profesional" y "persecución sindical", entre otras acusaciones.

Ha sido una de las primeras reivindicaciones de Ruiz, refrendado esta mañana en el cargo, por unanimidad, para los próximos cuatro años durante la IX Asamblea Regional de CEP, organización que representa en Castilla y León a un total de 1.300 policías asociados.

 

Una vez reelegido, Ruiz, acompañado por el responsable nacional, Antonio Labrado, ha insistido en solicitar el cese del comisario de Palencia, petición ya cursada al jefe superior en Castilla y León, Javier Peña Echeverría, como al director general, Ignacio Cosidó, y que justifican en la deficiente gestión realizada en su puesto, con expedientes disciplinarios injustificados a representantes sindicales, las "trabas" impuestas a la formación de los agentes o los días libres concedidos a algunos por acudir a procesiones de Semana Santa en representación del Cuerpo.

 

El sindicalista, en declaraciones recogidas por Europa Press, ha recordado que el comisario de Palencia ya fue sancionado por una falta grave cuando era inspector jefe por, saltándose el conducto interno, denunciar en sede judicial a su predecesor en el cargo por falsificar la estadística policial, en lugar de poner los hechos en conocimiento del jefe superior en la Comunidad, a lo que ha añadido la querella, admitida contra su persona por el Juzgado de Instrucción 7 de la capital palentina, interpuesta por un subinspector que le acusa de falsificación documental y alteración de los registros policiales.

 

Ruiz, ya en las primeras horas de su segundo mandato, ha aprovechado además para denunciar las carencias de efectivos de la Policía Nacional en Castilla y León y el envejecimiento de sus plantillas, con una media de 45 años y, según sus cálculos, unas necesidades que pasan por incrementar en otras 300 plazas las 2.300 actualmente existentes en la Comunidad.

 

En este sentido, el secretario regional ha precisado que al menos 200 de esas nuevas plazas deberían asignarse a Valladolid, capital que, como así ha especificado, cuenta con el grave problema derivado de un número muy elevado de edificios policiales que obligan a un centenar de agentes a realizar simplemente labores de seguridad de dichos inmuebles.

 

La solución, según él, habría sido construir una comisaría "en condiciones" Las Eras y, en lugar de contar con tantos edificios policiales, ubicar en los distintos barrios oficinas de atención al ciudadano.

 

"En Valladolid hay 700 funcionarios, pero el problema es que efectivos reales para prestar servicio de seguridad en la calle hay sólo 400, ya un centenar tiene que cuidar edificios y el resto pertenece a unidades especializadas de carácter regional o está adscrito a la Jefatura Superior", ha explicado Ruiz, quien ha recordado que este año en la capital se han jubilado 47 agentes y otros 14 pasan a segunda actividad sin destino, es decir, que "por falta de incentivos" dejan de prestar servicio.

 

Al déficit de plantillas, Ruiz ha añadido las regresivas condiciones sociolaborales que han de soportar los agentes, con cinco años consecutivos de pérdida de poder adquisitivo--su sueldo es de unos 1.600 euros--y el carácter obsoleto del equipamiento con que cuentan para su servicio, ya que disponen de vehículos que "se caen de viejos" y chalecos antibalas con un coste por unidad de 500 euros que los propios policiales pagan de su bolsillo.

 

Pero además, el responsable de CEP en Castilla y León ha denunciado públicamente que los policías tienen que mantenerse en forma ejercitándose al margen de su jornada laboral, sufragándose de su propio bolsillo el gimnasio o, simplemente, saliendo a correr para estar en condiciones psicofísicas que les permitan actuar con garantías en casos extremos.

 

Al respecto, Ruiz critica que incluso cuando un compañero sufre una baja a causa de una lesión durante este tipo de formación física, fuera del horario laboral, es penalizado por absentismo laboral con el 50 por ciento del sueldo los tres primeros días, es decir, con una merma de 300 euros. Por ello, ha demandado que o bien no se aplique dicha penalización o que la formación física sea incluida dentro de la jornada laboral.