La Casa Revilla acoge la exposición 'La Residencia de Estudiantes. La cultura de la Edad de Plata y Valladolid'

El próximo miércoles, 25 de junio, la Casa Revilla de Valladolid acoge la exposición 'La Residencia de Estudiantes. La cultura de la Edad de Plata y Valladolid' que hace un repaso a una veintena de nombres de residentes vallisoletanos en esta institución.

La exposición hace referencia a "protagonistas ilustres" vallisoletanos de la historia de la Residencia de Estudiantes, como Jorge Guillén, Pío del Río-Hortega, Marcelino Pascua, Galo Sánchez, José María de Corral o José y Emilio Gómez Orbaneja. Otro destacado residente, Ricardo de Orueta, se convirtió en el impulsor, desde su puesto como director general de Bellas Artes, del Museo Nacional de Escultura de Valladolid.

 

En cuanto a la actividad cultural en Valladolid durante el primer tercio del siglo XX, son nombres imprescindibles los tres hermanos Cossío, Francisco, Mariano y José María; Cristóbal Hall, cuya estancia supuso un revulsivo en la ciudad; los pintores Sinforiano del Toro y Ángeles Santos o Rosa Chacel.

 

En las páginas de 'El Norte de Castilla' y en revistas de vanguardia como 'Meseta' (1928-1929), 'Ddooss' (1931) y 'A la Nueva Ventura' (1934), dirigidas por Francisco Pino y José María Luelmo (junto con Francisco Martín y Gómez en el caso de Meseta), se encuentran las firmas de algunos de los principales nombres de la nueva generación.

 

De forma paralela a esta exposición se ha programado un ciclo de conferencias y proyección de documentales que pretende ofrecer una visión más amplia de la que se ha venido aportando hasta ahora respecto al papel desempeñado por la Residencia de Estudiantes en la cultura española de la llamada Edad de Plata.

 

Así, se pondrá de relieve el contexto en el cual se fraguó la obra de artistas tan internacionalmente conocidos como Lorca, Dalí y Buñuel así como la de otros residentes científicos o humanistas igualmente reconocidos, como Severo Ochoa o Juan Ramón Jiménez.

 

Tampoco se olvida la presencia de vallisoletanos como Jorge Guillen, o Pío del Río Hortega, en los primeros años de la Residencia.

 

Para el desarrollo del programa se cuenta con la participación de algunos de los principales especialistas en la cultura y la historia intelectual del periodo como Almudena de la Cueva o Ana María Arias.

 

El 1 de octubre de 1910 abrió sus puertas la Residencia de estudiantes, creada por la Junta para Ampliación de Estudios e Investigaciones Científicas (JAE) e inspirada por la Institución Libre de Enseñanza (ILE). Bajo la dirección de Alberto Jiménez Fraud, la Residencia llegaría a convertirse, en palabras de Julio Caro Baroja, en el "primer centro cultural de España en dos decenios".

 

Conocida por ser la casa en la que vivieron y se hicieron amigos Dalí, Lorca y Buñuel, o por ser el lugar en el que expusieron sus teorías Einstein, Curie o Le Corbusier, el éxito del proyecto de la Residencia se debió a su forma de entender la educación como un proceso integral y activo.