Tribuna mini Saltar publicidad
Cartel definitivo iberian file

La Carraca cierra el círculo y las Fiestas de Valladolid

La Carraca, en plena actuación en la Plaza Mayor de Valladolid. JUAN POSTIGO
Ver album

Los pregoneros hicieron disfrutar con sus canciones a miles de niños y padres en la Plaza Mayor, para dar por concluidos los festejos de la Virgen de San Lorenzo.

Todo lo bueno se acaba, dice el refranero popular. Da igual lo bien que te lo hayas podido pasar, como es el caso de las Ferias y Fiestas de Valladolid, que siempre llegará el momento en el que haya que echar abajo el telón para volver a esperar hasta el año que viene. Con toda la ilusión del mundo, La Carraca decidió cerrar el círculo de la misma manera que lo había comenzado; con sonrisas y diversión para todos.

 

Y es que este domingo por la tarde ya se vivía cierto ambiente de calma por las calles de la ciudad. El público era consciente de que esto tocaba a su fin, lo cual no evitó que miles de personas se congregaran en la Plaza Mayor para ver a este peculiar grupo infantil que, 33 años después, se jubila con todo el cariño y la devoción del mundo.

 

Como no podía ser de otra manera, el 'respetable' tenía en este caso un marcado carácter aniñado. La temperatura, quizá algo calurosa, incitaba a rebuscar el último toque de diversión, en forma de cánticos y danza, con el Conde Ansúrez como testigo de excepción. Y así, los seis integrantes del grupo saltaron al escenario.

 

"Ando, ando, matarile, rile, ron...", cantaron las gargantas de los más pequeños, en una de las primeras canciones conducidas por un colorido arlequín, que parecía desentonar con un compañero de toque oriental a su lado. La carraca, como no podía ser de otra manera, volvía a sonar una vez más en Valladolid. Ese particular sonido que cualquier persona reconocería al instante. "Rac, rac, rac...". Una y otra vez. "Rac, rac, rac...". Sin parar de dar vueltas.

 

Los niños, por supuesto, lo pasaban como no lo habían pasado en mucho tiempo. Bailes con las manos, las piernas, agachando el cuerpo, ahora para arriba, de nuevo para abajo. Hasta "el culete" entró en un momento en juego para seguir con la chanza y las risas.

 

"Quisiera ser tan alto como la luna, como la luna, como la luna". Otro clásico que no podía faltar. Las palmas tomaron entonces protagonismo. Arriba otra vez, abajo en esta ocasión.

 

Y así fueron pasando todas aquellas notas y melodías que todos hemos escuchado alguna vez de La Carraca, un grupo que toca a su fin y decide echar el telón abajo a una próspera carrera en la que si algo no se puede poner en duda, es que ha arrancado mil sonrisas de los más pequeños de la casa.

 

Los más agotados, con el paso de los minutos, comenzaron a bostezar y se les empezaron a cerrar los ojos. Era el momento de volver a casa y recogerse. A fin de cuentas, La Carraca ya había cerrado el círculo de las Ferias y Fiestas de Valladolid 2014.