La campeona no entiende de nervios

Marc Gasol, muy superior a los pívots balcánicos

Supera cómodamente a Croacia, 68-40, liderada por Gasol y Rudy Fernández. 

 

FICHA DEL PARTIDO

 

ESPAÑA: Rubio (7), Calderón (13), Fernández (15), Claver (-) y Gasol (14) --cinco inicial--; Rodríguez (5), Llull (5), San Emeterio (3), Mumbrú (4), Aguilar (2) y Rey (-).

 

CROACIA: Ukic (7), Simon (3), Bogdanovic (12), Markota (-) y Zoric (8) --cinco inicial--; M.Delas (-), Draper (-), Rudez (3), Saric (4) y Tomic (3).  

 

PARCIALES: 24-9, 9-11, 16-17 y 19-3

 

PABELLÓN: Celje Arena.




 

La selección española de baloncesto ha debutado este miércoles con buen pie en el Eurobasket de Eslovenia, después de superar cómodamente a Croacia (68-40) en un partido controlado plácidamente desde el inicio y en el que España, liderada por Marc Gasol y Rudy Fernández, mostró su mejor cara en un primer cuarto brillante.

 

Croacia, lejos de su plenitud, nunca asustó. Mostró su candidez y falta de carácter y acabó triturada por una España que se exhibió durante un cuarto y mantuvo la compostura el resto, sobre todo a través de seriedad defensiva, suficiente para solventar el siempre complicado primer día de un gran torneo.

 

Realmente no hubo nervios en el estreno. Y si los hubo duraron apenas dos minutos, el tiempo que necesitó España -como Croacia- para inaugurar el electrónico. A partir de ahí, los pupilos de Orenga ofrecieron seis minutos pletóricos que sirvieron como aviso. Y no sólo a Croacia, también al resto. España es la gran candidata al oro, que sería el tercero consecutivo.

 

Con Ricky Rubio brillante en la dirección, la omnipresencia de Marc Gasol y la actividad de Rudy Fernández en el rebote defensivo, España se disparó ya en el primer cuarto (24-9) ante un rival incapaz de resistir el temporal, que adquirió forma de 15-0 de parcial.

 

Las rotaciones aplacaron la efervescencia de la vigente campeona. No tanto por seguir usando dos bases -sistema empleado en la mayoría de minutos- como por la irrupción de jugadores en frío. Croacia aprovechó la situación y encontró un agujero para resucitar. O al menos intentarlo.

 

Con Ukic fuera del partido y Tomic inexistente por la acción de Marc Gasol, Bojan Bogdanovic halló en el poste bajo un lugar para producir ante defensores más pequeños. Croacia redujo la renta pero la rápida reacción de Orenga devolvió la calma al descanso (33-20).

 

Situarse a nueve puntos (35-26) fue lo mejor que hicieron los croatas tras la reanudación. Negados desde el perímetro (2/17 en triples), los de Jasmin Repesa se acabaron cuando Rudy Fernández, trabajador e inspirado, anotó siete puntos seguidos, el último con un 'alley-oop' con el 'Chacho' Rodríguez.

 

Allí quedaron los croatas. Doce abajo al término del tercer cuarto (49-37) gracias en parte a una técnica al banquillo español. Porque en el último cuarto la imagen fue esperpéntica, hasta el punto de que los jugadores acabaron abucheados por sus propios seguidores, que se habían acercado en masa a Celje para seguir el estreno.

 

Con tres puntos anotados en todo el último período, Croacia acabó con sólo 40 y una derrota por 28 puntos (68-40) ante una España a medio gas. Su fragilidad contrastó de lleno con la imagen de una selección española coral que sabe muy bien a qué ha ido a Eslovenia. Y tiene todos los medios para lograrlo. El estreno ya es historia, este jueves la anfitriona Eslovenia será otra prueba de mayor exigencia para calibrar la solidez del conjunto de Orenga.