La Buena Muerte, en La Vulnerata

La Cofradía de la Preciosísima Sangre desfila al Cristo del Olvido en su camino hacia el Colegio de los Ingleses para encontrarse con la Virgen Vulnerata.

La noche casi veraniega hacia que  la imagen de las terrazas de Portugalete pareciera más bien del mes de julio. Lo cierto es que la estampa saliendo el Cristo del Olvido de la Antigua era de Semana Santa. Un inicio de procesión multitudinario con mucha gente para contemplar este pequeño crucificado de Pedro de Ávila que es portado a hombros por la cofradía de la Preciosísima Sangre.

 

La banda de la hermandad, en la que se encontraban también componentes de la banda de cornetas y tambores de Jesús Nazareno de Santiago de Medina de Rioseco, ponía el toque musical a un desfile penitencial que partió, primero, hasta la Basílica de la Gran Promesa, y más tarde, hasta el colegio de los Ingleses, donde se celebró un encuentro con la Virgen de La Vulnerata.