La Audiencia de Valladolid impone un año a un neonazi por dar una paliza a un hombre por ser negro

El fallo, que revoca uno anterior que condenaba también a la víctima, entiende que el 'ultra' fue quien inició el incidente.

La Audiencia de Valladolid ha impuesto un año de prisión a un joven de ideología neonazi, Sergio L.V, por propinar en 2008 una paliza a un hombre de raza negra, militar destinado por aquel entonces en la Base de Villanubla y que, entre otras lesiones, sufrió un desgarro en el pabellón auricular.

 

Lo llamativo del caso es que los dos jóvenes habían sido condenados en primera instancia por el Juzgado de lo Penal número 1 al considerar el juez que las lesiones sufridas por ambos -el neonazi tuvo que ser operado de una fractura nasal- se habían registrado en el transcurso de una "riña mutuamente aceptada", según informaron a Europa Press fuentes jurídicas.

 

Sin embargo, ahora la Sección Cuarta de lo Penal de la Audiencia Provincial ha estimado el recurso de apelación interpuesto por el militar de raza negra, Francisco G.C, que ha quedado absuelto, y desestimado el presentado por el filonazi, a quien mantiene la condena de un año de cárcel por delito de lesiones, con la atenuante de dilaciones indebidas y la agravante de actuar por motivos racistas, y la obligación de indemnizar al lesionado en la cantidad de 2.000 euros y al Sacyl con 79,40 euros.

 

La decisión de la sala, que celebró incluso vista por el recurso de apelación, se produce tras otorgar más credibilidad a la versión de los hechos ofrecida por el militar, según el cual el día de autos, sobre las 02.30 horas del 20 de enero de 2008, se encontraba con un grupo de amigos en la calle León cuando se cruzó con otro grupo en el que iba el neonazi y éste reconoció a un amigo en el bando opuesto al que se dirigió del siguiente tenor: "¡Qué haces con ese negro!".

 

A partir de ahí, frente a las explicaciones del radical de derechas, que en el juicio aseguró que el incidente lo inició el militar al increparle con la expresión de "nazi de mierda", la Audiencia Provincial considera más creíble que fuera Sergio quien llevara la voz cantante dada la imposibilidad de que Francisco supiera que se hallaba ante un filonazi, tanto porque este último no llevaba ningún símbolo identicativo como porque el primero no era de Valladolid y ni siquiera le conocía.

 

"Es decir, Francisco no sabía la condición de neonazi de Sergio, y no parece que tuviera motivo alguno para increparle inopinadamente de esta manera ni que procediera a continuación a agredirle gratuitamente sin causa o motivo alguno", incide la sentencia, que recuerda, además, que "es un hecho notorio que las personas de ideología neonazi defienden ideas racistas y xenófobas, y además defienden el mantener comportamientos violentos hacia otras personas de distinta raza, solamente por el hecho de pertenecer a otra".

 

UN GOLPE FRENTE A UNA PALIZA

 

Pero además, el tribunal recuerda que la fractura de los huesos propios de la nariz sufridos por el neonazi son producto de un solo golpe, cuya autoría no considera probada, mientras que la multiplicidad de lesiones del militar denotan que este recibió una "paliza", lo que, a juicio de la Audiencia de Valladolid, encajaría mejor con la versión de los hechos aportada por este último.

 

Sin dar por probada la identidad de la persona que lesionó al neonazi, el fallo, que ya es firme, advierte además de que en el supuesto de que el autor fuera Francisco no apreciaría delito alguno ya que tal golpe "sería una actuación realizada en legítima defensa".

 

Se da la circunstancia de que el joven ultra de derechas se encuentra actualmente en el Centro Penitenciario de Valladolid cumpliendo pena por una condena de diez años relativa a hechos ocurridos en Madrid.