La Audiencia de Valladolid confirma la condena de veintiún meses de cárcel de Alfonso Bayón por estafa

Él y otros constituyeron un portal de ventas por Internet que nunca llegó a operar y utilizó en beneficio propio los fondos de los socios. 

La Audiencia de Valladolid ha confirmado en todos su términos una sentencia en primera instancia que impuso al empresario vallisoletano Alfonso Bayón García una condena de veintiún meses y un día de prisión por un delito continuado de estafa cometido entre los años 2003 y 2005, periodo en el que constituyó, junto con otros industriales de la ciudad, un portal de ventas por Internet y utilizó en beneficio propio los fondos de los socios.

  

La sentencia de la Sección Segunda de lo Penal que preside Feliciano Trebolle, a la que tuvo acceso Europa Press en fuentes jurídicas, desestima así el recurso de apelación interpuesto por el acusado contra el fallo dictado el 28 de marzo del presente año por el Juzgado de lo Penal número 2 que, amén de la referida pena privativa de libertad, establece la obligación del empresario, en concepto de responsabilidad civil, de afrontar el pago de indemnizaciones por importe superior a los 60.000 euros.

  

De ese volumen indemnizatorio, 13.949 euros servirán para restituir los perjuicios ocasionados a la ya desaparecida Viajes Reysan, mientras que Odoris Perfumería S.L.  percibirá 18.000 y los farmacéuticos María del Pilar Benito Deza y Jesús Manuel Matesanz Berzal 14.400 euros cada uno.

  

Los hechos que han derivado en la referida sentencia condenatoria se remontan al 22 de diciembre de 2003, fecha de constitución de la mercantil Mundocompra S.L. con un capital de 56.000 euros y compuesta a partes iguales por Javier Bayón S.A, Hijos de Justo Muñoz S.A, Seditex Valladolid S.L, María del Pilar Ruano Sanz, Librerías Oletvum S.L, Pecados Originales S.L. y Dhitelfon S.L.

  

La razón de ser de dicha sociedad no era otra que la de desarrollar actividades de comercio electrónico por Internet consistentes en la creación, organización y administración de portales y sedes web de las entidades administradas y la promoción, comercialización y venta de cualquiera de sus productos o artículos.

  

A tal efecto, los socios acordaron la apertura de sendas cuentas en BBVA y nombraron al acusado vicepresidente del Consejo de Administración y consejero delegado, al tiempo que le hicieron entrega de una tarjeta Visa Oro que, tal y como consideró probada la primera sentencia ahora confirmada, utilizó para fines estrictamente privados y totalmente ajenos a la gestión social que tenía encomendada, con la particularidad de que nunca llegó a poner en marcha la web prometida ni a desarrollar ninguno de los fines marcados.

 

ROPA, HOTELES, COMIDAS Y CLUBES

  

Así, Alfonso Bayón, quien se retribuyó con 3.395 euros pese a saber que su cargo no estaba remunerado, ocasionó a Mundocompra S.L. un perjuicio económico por valor de 13.743 euros, cantidad que incluye también , entre otros, el pago de reparaciones de su vehículo, gastos en comidas, hoteles y clubes, la compra de ropa en '50 Yardas' así como la autocontratación de servicios a favor de una sociedad propia_Gesalba Gestión_con cargo a la mercantil perjudicada, sin que haya podido acreditar la prestación de trabajo alguno a cambio.

  

La condena recaída en el industrial, sin embargo, no guarda relación alguna con tales hechos ya que los socios de Mundocompra renunciaron antes del juicio a ejercitar acciones penales contra él, sino que se refieren a actuaciones posteriores del acusado cuando, consciente a finales de 2004 y principios de 2005 de que la sociedad estaba abocada la quiebra, ofreció a otros empresarios, a espaldas de los anteriores, la posibilidad de entrar en ella para comercializar sus productos a cambio de importantes cantidades de dinero.

  

Al reclamo, en la confianza que suscitaba el apellido Bayón y el nombre de las firmas constituyentes asociadas, entre los años 2004 y 2005 los representantes de Viajes Reysan, Odoris Perfumería y los farmacéuticos Jesús Manuel Matesanz y María del Pilar Benito aceptaron el ofrecimiento y desembolsaron a cambio por la comercialización de sus productos por Internet cantidades que suman más de 60.000 euros.

  

El condenado no sólo no llegó a realizar gestión alguna en este sentido sino que los fondos recibidos de estas empresas los destinó a su propio beneficio o de terceros para cubrir los gastos no justificados de su gestión anterior y efectuar pagos justificados pero en dinero no fiscalizado.

  

En su sentencia, el tribunal que preside Trebolle entiende que en la conducta de Alfonso Bayón García "sí concurren los elementos objetivos y subjetivos que caracterizan el tipo ordinario  de estafa", de ahí la confirmación de la condena y la imposición a éste de las costas procesales causadas por el recurso.

    

La condena podría haber sido incluso más severa de no haberse retirado de la causa los socios que constituyeron Mundocompra y que a última hora renunciaron a ejercitar acciones penales, ya que además del delito de estafa acusaban al empresario de un delito societario del que finalmente fue absuelto.