La Asociación de Sordos de Medina del Campo da sus primeros pasos con un taller de lenguaje de signos para niños

Dicha Asociación se estrena con talleres de lenguaje de signos y de magia para niños, aprovechando la III Semana Renacentista del municipio.

Tan solo hace un año que trece personas sordas se reunieron, y hace poco de un mes han formaron la Asociación de Sordos del Medina del Campo, con sede en el Centro Cívico del citado municipio. Sin embargo, el tiempo no les ha faltado para organizarse y sumarse a las actividades de la III Semana Renacentista de Medina del Campo.

 

Su objetivo estaba claro. Un taller de lenguaje de signos para niños impartido por integrantes de la asociación, quiénes conocen la “comunidad sorda y el lenguaje de signos”, según ha confirmado una de las integrantes, Noemí Sanz, sensibilizarán y darán a conocer a los más pequeños de este campo.

 

A partir de este viernes, 15 de agosto, hasta el día domingo, de forma gratuita y abierto a todos los niños que se atrevan con el reto, se podrá aprender “primero a saludar, su nombre  y las cosas más básicas”, tal y como ha explicado Noemí a Tribuna de Valladolid, para establecer una conversación gesto-viso-espacial gracias a la “dactilología”, ha explicado Sanz, quién ha expresado su deseo de continuar más años con una ampliación a usuarios adultos.

 

Asimismo, el viernes 15 a las 23.30 horas de la noche, uno de los integrantes de la Asociación, Manuel Gómez, ofrecerá un espectáculo de magia.  

 

Y no será la única novedad que aporte esta pequeña asociación que pretende hacerse un hueco en la sociedad vallisoletana. También colaborará en la inauguración del pregón de la III Semana Renacentista y en el Teatro de quema con un intérprete que acompañará a la presentadora y a las escenas teatrales para facilitar el discurso a las personas sordas como es el caso de ellos.

 

La Asociación de Sordos de Medina del Campo, que participa por primera vez en la III Semana Renacentista, no tiene mucho tiempo de vida, no obstante, "ya está muy presente en la localidad vallisoletana", tal y como concluye Noemí. Por ganas e ilusión, las mismas que las de un niño pequeño, no será.