La Asociación de Parque Alameda se incorpora al Banco del Tiempo para extenderlo al sur de la ciudad

El Ayuntamiento de Valladolid y la Asociación de Vecinos Parque Alameda han firmado este viernes un convenio para la puesta en marcha del Banco del Tiempo en la zona sur de la ciudad y con la apertura de una delegación en la calle La Cabrera.

El acuerdo ha sido suscrito por el alcalde, Francisco Javier León de la Riva, y el presidente de la Asociación vecinal, Alberto Ariño, en un acto en el que el primer edil ha recalcado que, desde sus inicios en 2005, el Banco del Tiempo de la ciudad ha supuesto "un referente" para la puesta en marcha de proyectos similares en otros lugares.

 

Mediante el convenio, la delegación abierta en el número 1 de la calle La Cabrera funcionará como punto de apoyo del proyecto, y facilitará información a las personas que lo precisen, dentro de un horario marcado, que en principio serán las tardes del lunes.

 

León de la Riva ha recalcado que el banco constituye "un importante ejemplo de solidaridad y ayuda mutua no monetaria", ya que se prestan servicios y se hace frente a las distintas necesidades sociales tanto individuales como colectivas, dirigida a mejorar la autoestima personal de los vecinos y "sin barreras de edad, género o disciplinas profesionales".

 

El regidor vallisoletano ha aseverado que el Ayuntamiento se siente "orgulloso" de poder contar con este proyecto, que ha propiciado desde 2005 un total de 4.625 intercambios en materias tan dispares como nociones de informática, reparaciones del hogar, clases de idiomas o, como ha apuntado la concejal de Bienestar Social y Familia, Rosa Hernández, simplemente para "acompañar a una persona simplemente charlando" o para transporte particular.

 

MEDIO MILLAR DE INSCRITOS

 

Precisamente, estas dos opciones son las que más se ven en el Banco del Tiempo de Valladolid, junto a la ayuda con aspectos informáticos y de redes sociales. Hernández ha puntualizado que en la actualidad, están registradas más de 500 personas, procedentes de todos los barrios de la ciudad, pese a que la sede principal del proyecto se encuentra en La Victoria.

 

En ese barrio se inició la actividad en 2005 y posteriormente se abrieron delegaciones en Barrio de España y Pilarica --situada en los apartamentos de la calle Julián Humanes--. Como novedad, la de Parque Alameda es la primera que se abre en la sede de una asociación vecinal, lo que acercará más el Banco del Tiempo a la ciudadanía vallisoletana, y sobre todo a los vecinos de la zona sur.

 

El primer edil ha subrayado que no sólo se persigue el intercambio de servicios por 'tiempo', sino que también actúa como "puente entre los vecinos y las administraciones públicas" y profundiza en el fomento de la cooperación, la solidaridad de la ciudadanía y la integración social de la ciudadanía mediante acciones culturales y encuentros entre los participantes.

 

El Ayuntamiento continúa así en su "apuesta clara" por este proyecto, que en la actualidad se encuentra "en su mejor momento", con más de quinientos socios y un número creciente de intercambios, tanto individuales como colectivos.

 

León de la Riva ha añadido que el Banco del Tiempo de Valladolid ha motivado consultas sobre su funcionamiento procedentes no sólo de pueblos de Castilla y León, sino de otras comunidades, por lo que ha apuntado que la concejal Rosa Hernández "ha tenido que hacer algún viaje" para explicar el funcionamiento o participar en "charlas temáticas en toda España".

 

Este "interés por el grado de consolidación" de la iniciativa ha motivado interés más allá de las fronteras españolas --Italia, México, Colombia, Venezuela y Estados Unidos-- y el trabajo del Banco del Tiempo ha sido recogido por la campaña '12 meses, 12 causas' de Telecinco o en medios como el USA Today, y televisiones de Colombia y Suiza.

 

Por su parte, Alberto Ariño ha manifestado que la Asociación vecinal se encuentra "muy ilusionada con la iniciativa" y ha insistido en invitar a los ciudadanos de todo Valladolid a que acudan a la delegación de Parque Alameda.