La acusada de estafar a un empresario 180.000 euros dice que los negocios los llevaba su marido, ya fallecido

Alega que estaba al margen de la operación y asegura que hoy es mileurista y se gana la vida limpiando casas.

La mujer de origen brasileño Simone C.S, acusada de estafar a un empresario de Valladolid 180.000 euros que éste entregó en 2008 en la creencia de que obtendría grandes beneficios con un negocio de importación de chatarra desde Ghana, ha asegurado que todas las negociaciones las llevaba su marido, ya fallecido, y ha explicado que en la actualidad vive en un municipio de Santa Cruz de Tenerife dedicada a limpiar casas.

  

Por videoconferencia desde los juzgados de Tenerife, la acusada, en todo momento muy alterada y sollozando, se ha limitado a indicar que aunque figuraba como administradora del Grupo Sian Fuert S.L, quien realmente contaba con un poder y hacía y deshacía era su marido, que en 2011 murió ahogado cuando practicaba submarinismo.

  

"Yo no sé nada, desconozco totalmente lo ocurrido", ha insistido entre lágrimas la procesada, quien, durante el juicio que ha quedado visto para sentencia en la Audiencia de Valladolid, ha explicado a la sala, en declaraciones recogidas por Europa Press, que en la actualidad reside en el municipio tinerfeño de Antigua al cuidado de dos hijas y que vive de los escasos mil euros que obtiene por limpiar casas.

  

Pese a ello, el Ministerio Fiscal ha mantenido contra ella la petición de tres años de cárcel y multa de 1.080 euros por delito de estafa agravado  -debido a la cantidad supuestamente estafada--, junto con la correspondiente indemnización a la víctima, mientras que los letrados defensores de la mujer y de Grupo Sian Fuert S.L. han pedido un fallo absolutorio al entender que no participó en la operación, que han calificado de "negocio fallido", pues era su esposo el que estaba al frente de la mercantil.

  

La anécdota se ha producido cuando el presidente de la sala ha advertido a la mujer que a punto había estado de ingresar en prisión por no haber comparecido a la hora fijada para practicar la videoconferencia.

 

DOS SENTENCIAS ABSOLUTORIAS

  

Presumiblemente, la Audiencia de Valladolid absolverá a la procesada del referido delito, no sólo porque la parte querellante se ha retirado del proceso penal sino porque los mismos hechos ya fueron juzgados en 2013 por la misma sala cuando entonces, en ausencia de Simone por no estar localizable, se sentó en el banquillo Antonio D.A, otro de los acusados de proponer a Luis Antonio Recio, propietario de Hormigones Recio S.L, embarcarse en un negocio consistente en la importación de chatarra desde el país africano de Ghana.

  

En aquella ocasión, la Audiencia provincial absolvió del delito a Antonio D.A, resolución posteriormente confirmada por el Tribunal Supremo, con lo que todo apunta que la sentencia para Simone C.S. será del mismo tenor.

  

Sin embargo, la acusación pública persiste en que Simone, su entonces marido y el ya absuelto Antonio D.A. propusieron en 2008 a la víctima, Luis Antonio Recio, asociarse para traer chatarra al puerto de Bilbao procedente de Ghana, ante lo cual este último les entregó hasta un total de 180.000 euros que no volvió a ver y sin que la mercancía llegara jamás a puerto.