La actividad económica mantuvo su mejora en el tramo final de 2013

El índice de confianza de los hogares permaneció estable en noviembre.

El Banco de España afirma que en el tramo final de 2013 se produjo una "prolongación de la trayectoria de mejora" de la actividad económica española, tras el incremento del 0,1% intertrimestral del tercer trimestre, según ha indicado Europa Press.

 

Así lo afirma el supervisor financiero en su último 'Boletín Económico', en el que señala, sin embargo, que la información disponible es "todavía muy parcial".

 

En concreto, recuerda que, en lo que corresponde al consumo privado, el índice de confianza de los hogares permaneció estable en noviembre. Al mismo tiempo, señala que los indicadores referidos a la inversión en bienes de equipo han registrado "una evolución compatible con una continuación de su crecimiento moderado".

 

Además, la entidad apunta que en el cuarto trimestre del año se ha producido una "nueva moderación de la tónica contractiva de la actividad del sector de la construcción".

 

Asimismo, los datos más recientes referidos al comercio exterior de bienes, correspondientes a octubre, muestran un comportamiento más expansivo en la vertiente importadora en comparación con la exportadora. Así, las ventas al exterior aumentaron un 1,2%, mientras que las importaciones crecieron un 8,4%.

 

En esta misma línea, el Banco de España asegura que los diversos indicadores referidos a las exportaciones turísticas han consolidado recientemente el notable dinamismo que ya habían mostrado en la parte central del año.

 

A su parecer, este componente de la demanda ha seguido viéndose favorecido por el tono más sostenido de la actividad económica en los principales mercados emisores europeos, así como por el mantenimiento de una cierta inestabilidad en algunos destinos competidores de la cuenca sur del Mediterráneo.

 

A todos estos datos hay que unir que la balanza de pagos de la economía española experimentó en septiembre más capacidad de financiación que un año antes por la evolución favorable del saldo por cuenta corriente.

 

Por el lado de la oferta, tal y como relata el supervisor, la actividad industrial apuntó hacia una cierta ralentización durante el cuarto trimestre, mientras que los indicadores cualitativos y cuantitativos del sector servicios reflejan una prolongación de la tendencia de mejora.

 

Por su parte, la información más reciente sobre el mercado laboral (noviembre) muestra una continuación de la mejoría observada en meses anteriores, ya que se ha vuelto a moderar el descenso de afiliados a la Seguridad Social al tiempo que se intensificó el descenso de la cifra de parados.

 

Además, la información más reciente sobre la evolución de los costes laborales apunta a un mantenimiento del tono de contención observado en los últimos trimestres. Aún así, el Banco de España considera que el avance en la negociación colectiva hasta noviembre sigue siendo escaso en comparación con otros años, puesto que sólo se han cerrado convenios para 4,6 millones de asalariados, frente a los 5,8 millones del mismo periodo de 2012.

 

En cuanto a la evolución económica y financiera, el Banco de España pone de manifiesto que a lo largo del mes de diciembre los mercados financieros de los países desarrollados han mostrado cierta debilidad, aunque la rentabilidad de la deuda pública española a largo plazo apenas varió, mientras que las primas de riesgo de los valores de renta fija emitidos por los sectores residentes volvieron a descender ligeramente.

 

Según el banco emisor, la información más reciente de los balances de los distintos agentes no financieros muestra una cierta desaceleración de los pasivos de las Administraciones Públicas, un mantenimiento de la tasa de contracción interanual de la financiación a los hogares, una ligera moderación de la de las sociedades y un mayor dinamismo de los activos financieros más líquidos en poder de estos dos últimos actores.

 

Los datos provisionales, según el Banco de España, apuntan a una prolongación de las mismas pautas del mes precedente en el caso de la deuda de las familias y las empresas, y a una estabilidad en el ritmo de expansión de sus activos financieros más líquidos.