Kepa se dejó ante el Numancia su récord de imbatibilidad... y parte del Zamora

Kepa Arrizabalaga, en un partido con el Real Valladolid. TRIBUNA

El portero del Real Valladolid se quedó sin récord ante el Numancia, aunque sigue en la pelea por el trofeo de guardameta menos goleado con una media de 0’91 por partido.

TROFEO ZAMORA 2ª DIVISIÓN

 

1. Serantes, del Leganés. 21 goles en 26 partidos, 0'81 de media.

 

2. Isaac Becerra, del Girona. 23 goles en 26 partidos, 0'88 de media.

 

3. Kepa Arrizabalaga, del Real Valladolid. 21 goles en 24 partidos. 0'91 de media.

No pudo ser, no hubo suerte. Kepa Arrizabalaga, que este domingo se encontraba ante la posibilidad de entrar en la historia del Real Valladolid como portero con la racha más longeva sin encajar un gol, se quedó a las puertas del récord. Callens dejó la marca en 514 minutos cuando la de César Sánchez, quien ostenta el actual récord, consiguió aguantar hasta 555 minutos, con el añadido de que además fue en Primer División.

 

Pero no todo está perdido. De hecho, hay motivos para ser optimista. Pese a los dos goles que el Numancia consiguió realizar este domingo, Kepa no se ha caído del podio del Trofeo Zamora, de manera que sigue en la carrera por llevarse el preciado galardón. Concretamente el vasco después de haber disputado 24 partidos ha encajado 21 goles, lo que se traduce en una media de 0’91 por encuentro.

 

Y seguro que habrá más de uno que no le dé mayor importancia, pero en cierto modo la tiene. En primer lugar está el portero del equipo revelación de esta temporada, Serantes del Leganés, quien tan solo ha tenido que recoger el balón del fondo de sus redes en 21 ocasiones en 26 choques, lo que da una media de 0’81. El cajón de plata del podio es para Isaac Becerra del Girona, con 23 goles en los nombrados 26 choques con una media de 0’88.

 

¿Y por qué es tan importante la posibilidad de quedar primero en el Zamora? Pues porque hay un motivo estadístico, y desde luego nada desdeñable. De los últimos cuatro porteros que se enfundaron el premio, su equipo en todos los casos consiguió el ansiado ascenso a Primera División. Cuéllar el año pasado con el Sporting, Xabi Irureta con el Eibar hace dos, Manu Herrera con el Elche hace tres... y sorpresa. Jaime Jiménez con el Pucela hace cuatro.

 

Motivos sobran, sin duda, para que la defensa del Valladolid y el propio Kepa se pongan las pilas en los dieciséis encuentros que restan de Liga. Es evidente que, con la excepción de este domingo, el conjunto blanquivioleta ha conseguido taponar la sangría que era en defensa el equipo hasta hace un par de meses, pero todavía queda mucho camino por andar.

Noticias relacionadas