Kameni 'moja' la pólvora del Madrid y le deja sin liderato

El Madrid pierde el liderato tras empatar en El Bernabéu frente al Málaga que se agarró a Kameni para sacar un punto.

 

FICHA DEL PARTIDO

 

REAL MADRID: Keylor Navas; Carvajal, Nacho Fernández, Varane, Marcelo; Kroos, Modric, Isco; Jesé (Kovacic, min.60), Benzema y Cristiano Ronaldo.

  

MÁLAGA CF: Kameni; Rosales, Weligton, Angeleri, Miguel Torres; Tissone, Recio, Fornals (Ricardo Horta, min.80), Tighadouini (Juanpi, min.69), Juankar; Amrabat.

 

ÁRBITRO: González González (C. Cast-Leonés). Amonestó a los locales Varane (min.48), Nacho Fernández (min.52) y Dani Carvajal (min.89) . Y a los visitantes Miguel Torres (min.27), Recio (min.65), Kameni (min.83), Juanpi (min. 87)  y con roja directa a Amrabat (min.76).

  

ESTADIO: Santiago Bernabéu.

El Real Madrid ha sido incapaz de mantener su vitola de líder de la Liga BBVA, a siete días de jugar contra el Atlético el derbi madrileño en el Vicente Calderón, durante la disputa de la sexta jornada tras empatar (0-0) en el Santiago Bernabéu contra el Málaga --y la victoria por la mínima del FC Barcelona contra Las Palmas-- en un encuentro en el que el guardameta Carlos Kameni se erigió como ángel de la guarda del conjunto de Martiricos.

  

Ni el buen momento de forma que atravesaba el francés Karim Benzema, que acumulaba cuatro partidos consecutivos marcando, ni el hambre de Cristiano Ronaldo por alzarse con el distintivo de máximo anotador en la historia del conjunto blanco, privaron a Kameni de marcharse de Chamartín subido a los hombros de sus compañeros. El Real Madrid, con 30 remates, perdió contra el Málaga la precisión que tanto le ha caracterizado.

  

Con Jesé Rodríguez partiendo desde el inicio, como sucediera en Gijón durante la primera jornada, y sin Pepe, con molestias musculares, ni Sergio Ramos, aquejado de una luxacion de hombro contra el Shakhtar en 'Champions', Benítez confió su bien más preciado, el de la seguridad defensiva, a la pareja de centrales Nacho Fernández y Raphael Varane, la misma que encajó cuatro goles del Atlético en el Calderón y que no compartían titularidad desde el 14 de febrero durante la victoria (2-0) contra el Depor en el Bernabéu.

  

Rumió sin ninguna ambición el partido el Real Madrid desde los costados hasta el punto de  atragantarse. Se convirtió en un equipo plano y muy previsible frente a un Málaga bien posicionado, solidario en las ayudas y que tan solo se acercó al marco de Navas con el balón parado. Sin ideas, recurrieron a centros laterales que no llegaron a buen puerto. Únicamente Cristiano Ronaldo, desde la posición de nueve, puso en riesgo el cerocerismo del marcador y, por ende, el aún vigente récord de Raúl González Blanco.

  

Con Isco desaparecido en combate desde la derecha y el croata Luka Modric plagado de hombres en la marca, apareció Jesé Rodríguez para animar la tarde a un público exigente que arrancaba a afilar sus silbidos. De las botas del canterano llegaron las mejores opciones blancas que obligaron a Kameni, muy solicitado frente a la insistencia local, a realizar dos estiradas para conservar el empate hasta el descanso.

 

EL REAL MADRID SE EMPOTRA CONTRA KAMENI

  

Supo el técnico Javi Gracia, que cumplía 50 partidos en el banquillo del Málaga, cómo contener a un Real Madrid cuyo juego interior brilló por su ausencia. Su plan tuvo un refuerzo con Nordin Amrabat, que regresaba al once tras superar un esguince de ligamento externo en el tobillo derecho. El marroquí se echó a su equipo a la espalda y forzó las amarillas de Nacho Fernández y Varane, continuamente expuestos frente a su movilidad.

  

Despertó del letargo la entidad de Chamartín, coincidiendo con la presencia de un centrocampista más --Kovacic ocupó el puesto de un lesionado Jesé-- sobre el terreno de juego y atosigó a un Kameni que tuvo mucha faena en su área. Se juntó el Madrid por dentro y así nacieron las mejores ocasiones por medio de un Cristiano que no acertaba a encontrar el fondo de la red.

  

En los compases finales aplicó el Real Madrid ese plus de necesidad que se necesita para ganar los partidos y el encuentro adquirió los tintes propios de una película clásica del Oeste. Kameni estuvo cerca de pasar de héroe a villano al tragarse un manso disparo de Benzema que evitó Weligton que acabara en gol y Amrabat, expulsado con roja directa, se ganó el papel de malo del pueblo al desenfundar el codo sobre el rostro de Marcelo.

  

Con un hombre más los de Benítez se volcaron al ataque pero fueron incapaces de resolver el entuerto para mantener su condición de líder de Primera División. Así, el Real Madrid cosecha su segundo empate de la temporada y da oxígeno a un Málaga que sigue sin gol tras seis jornadas.