Juzgan a una pareja por traer engañada a una menor de Rumanía para prostituirla

La Fiscalía de Valladolid solicita un conjunto de penas que suman veintisiete años de prisión para la pareja formada por los ciudadanos de origen rumano Plamen V.G. y Cristina C.

La Fiscalía de Valladolid solicita un conjunto de penas que suman veintisiete años de prisión para la pareja formada por los ciudadanos de origen rumano Plamen V.G. y Cristina C, que comparte banquillo desde este lunes acusada de traer en 2013 hasta Medina del Campo a una compatriota menor de edad con la falsa promesa de trabajar como cuidadora de un niño y una vez en España le quitó su documentación y la obligó a ejercer la prostitución.

  

En su escrito de calificación provisional, la acusación pública imputa a ambos un delito de trata de seres humanos con fines de explotación sexual en concurso medial con otro de prostitución, merecedor de doce años de prisión, así como de uno continuado de falsedad en documento oficial y mercantil que imputa a Plamen V.G, que vería por tanto su condena ampliada en otros tres años más, según informaron a Europa Press fuentes jurídicas.

  

En concepto de responsabilidad civil, Fiscalía interesa que ambos procesados indemnicen, conjunta y solidariamente, a la víctima en la cantidad de 120.000 euros por el daño moral causado.

  

Los hechos, objeto de juicio desde este lunes en la Audiencia de Valladolid y que mantienen en prisión a la pareja, se remontan al verano de 2013, cuando la víctima, de 15 años y residente en Tirgu Frumus (Rumanía), fue convencida por Cristina C. para que la acompañara a España con el ofrecimiento de cuidar a su nieto y pagarla mensualmente 500 euros.

  

Sin embargo, una vez llegadas a Madrid el día 3 de julio de ese año, la menor fue trasladada hasta Medina del Campo (Valladolid), localidad donde residía Cristina C. con su pareja, el también acusado Plamen V.G, y fue entonces cuando la víctima descubrió que no había tal menor al que cuidar y que su trabajo iba a ser el de prostituta en el club 'Jamaica', sito en el término de San Miguel del Pino, bajo el seudónimo de 'Nicole'.

  

Además de advertirla de que tenía que devolver el importe del pasaje hasta España, sin especificar el importe la deuda, los acusados, presuntamente, le retiraron la documentación y le facilitaron una nueva falsificada debido a su minoría de edad, tramite que supuestamente cumplimentó Plamen V.G, de ahí los delitos de falsificación que se le imputan a mayores.

 

CATORCE SERVICIOS DIARIOS LOS FINES DE SEMANA

  

Así, la menor, siempre según su versión, trabajó en condiciones de semiesclavitud tres o cuatro semanas del mes de agosto en el referido prostíbulo, en el que también prestaba servicios Cristina C. La víctima ha sostenido que los fines de semana llegó a realizar hasta catorce servicios diarios y entre semana unos cinco o seis, y que en el caso de no cubrir el número previsto Plamen V.G. le recriminaba que una "chica tan guapa" trabajase tan poco y sospechaba de que le estaba engañando.

  

Fue a principios de septiembre cuando la víctima, que estaba obligada a entregar todo el dinero de los clientes a la pareja y percibía una pequeña cantidad, decidió escapar de Medina del Campo y para ello se puso en contacto con unos compatriotas conocidos de su pueblo y que entonces residían en Santiago de Compostela, hasta donde llegó en autobús tras aprovechar un descuido de un portero del 'Jamaica'.

 

NUEVA FALSA PROMESA

  

Pero una vez que hubo llegado a Santiago con su nueva 'familia', éstos de nuevo la explotó sexualmente obligándola a ejercer la prostitución en otro local de alterne de Padrón, siendo sometida nuevamente a todo tipo de agresiones y vejaciones, hechos que serán vistos por la Justicia gallega.

  

De hecho, el clan familiar de Santiago llegó a pagar, supuestamente, una contraprestación económica al clan de Valladolid a cambio de la menor.

  

La colaboración del agregado de Rumanía en España permitió la plena identificación de la víctima y la localización de los clanes familiares responsables de la explotación de la menor tanto en Valladolid como en Santiago, así como de los clubes de alterne en los que fue explotada.    

  

La operación se dividió en dos fases, la primera realizada en Santiago de Compostela y la segunda en Valladolid. En total, fueron detenidas diez personas (tres en Santiago, una en Padrón y seis en Valladolid) como presuntas responsables de delitos de trata de seres humanos con fines de explotación sexual, corrupción de menores, relativos a la prostitución, falsedad documental y pertenencia a organización criminal.    

  

Entre los detenidos figuraban los responsables de los dos clubes donde la menor fue explotada, así como los miembros de los clanes familiares que la retuvieron. Tres de los arrestados tenían además en vigor sendas Órdenes Europeas de Detención.

  

La investigación fue coordinada por la Brigada de Trata de Seres Humanos de la Comisaría General de Extranjería y Fronteras, en unión del Grupo Operativo de Extranjeros de Santiago de Compostela, el Grupo de Menores de la Unidad Adscrita a la Xunta de Galicia (quienes encuentran a la menor en la vía pública de Santiago) y la UCRIF de Valladolid.