Julio Mozo: "La radio de ayer era espectáculo; la de hoy, un periódico en las ondas"

Director de la COPE durante ocho años, cadena en la que permaneció dos décadas, Julio Mozo hace un repaso por el medio. Anécdotas y reflexiones en un nuevo capítulo de Las Voces de Valladolid.

LA RÁFAGA:

 

Un sonido radiofónico: El 23-F.

 

Un momento radiofónico: Posiblemente lo que continuó al 23-F en la ciudad. Hubo un susto generalizado.

 

Una anécdota divertida: En una entrevista con Betty Missiego me fijé que llevaba un colgante a modo de escoba en el escote en honor a Fray Escoba. Ella lo sacó y lo enseñó, fue un momento divertido.

 

Una noticia que le hubiera gustado contar: Me hubiera gustado estar en Bruselas el día en que definitivamente se admitió a España como europea, antes éramos de tercera división.

 

La radio en una palabra: Capacidad de expresar un momento que se vive.

Es historia viva de la radio. “Esa radio que se hacía de otra manera”. Julio Mozo, en casi treinta años de profesión, ha visto pasar la vida y la sociedad vallisoletana por sus micrófonos. Una radio inicial a modo de laboratorio, donde todo estaba por hacer y que era “puro espectáculo”, que fue derivando en lo que hoy entendemos cómo el medio que escuchamos y que el propio Julio Mozo define como “un periódico en las ondas”.

 

A pesar de que lleva más de dos décadas sin pisar un estudio radiofónico, hoy desempolva todos sus recuerdos para Voces de Valladolid.

 

Estudio inicialmente Derecho, pero una prueba en Radio Valladolid de la SER hizo que en 1961 comenzara en el mágico mundo de la radio. Seis años estuvo en esta casa desde donde dio al salto a la COPE, para fundar en febrero de 1967 la cadena en Valladolid. Allí permaneció 21 años, de los cuales ocho fue director.

 

Una desgraciada enfermedad en la vista lo apartó para siempre de los micrófonos hace ya algo más de dos décadas. “Yo escucho todos los días al menos dos horas de radio. Puedo decir que hay grandes profesionales en todas las cadenas”, aclara.

 

No obstante, con cierta añoranza, recuerda la familia en la que se convertían necesariamente esas cadenas de radio de antaño. “Era una radio muy diferente, todo había que hacerlo manualmente, hoy se solventa con una tecla”, dice Mozo. Casi tres décadas de profesión dan para mucho. Anécdotas con toreros, futbolistas, políticos o incluso con la familia Real. “En una conferencia, el Rey me vio con unos auriculares escuchando radio, ese día se decidía si daban los juegos Olímpicos a Barcelona. Acordé con él que si había buenas noticias le haría una señal. Cuando escuché a Samaranch decir el nombre de Barcelona levanté la mano y el Rey lo vio”, recuerda con una sonrisa.

 

Hay tiempo para repasar esas radionovelas que tanto éxito tuvieron en la década de los 60 o aquellos festivales musicales de los que fue enviado especial como por ejemplo San Remo, donde entre otros personajes tuvo la suerte de ser el primer periodista español en entrevistar a Louis Armstrong “un tipo muy simpático”. Se siente vallisoletano por los cuatro costados, algo que quizá le impidió haber dado un salto en su carrera a otras ciudades.

 

Aunque para salto el que dio cuando tomó las riendas de la COPE. “Fue muy complicado dirigir a los que hasta entonces habían sido tus compañeros. Me robó muchas horas de sueño en esos ocho años”, dice Julio Mozo, quien recuerda con especial cariño nombres como el de Francisco Martín, Rosita Martín, Pilar García Santos y Rafael González Yáñez, Paco Fadón, Tere Yñigo, José Delfín Val o Juan Pascual.