Julio Llamazares: "Tardé un año en escribir esta novela y toda la vida en rumiarla"

El autor de ‘Distintas formas de mirar el agua’ considera que la "fractura emocional" de los desahuciados por los pantanos es una de las páginas olvidadas de la historia reciente.

“Las novelas son tumores emocionales que se van formando en la conciencia y hay un momento en el que estallan”. Julio Llamazares ha dicho este martes en la Feria del Libro que el germen de ‘Distintas formas de mirar el agua’ estaba ahí desde que en 1983 volvió a su pueblo, Vegamián, cuando vaciaron el pantano del Porma. “En el fondo del valle estaban las ruinas fantasmales, entré en el pueblo, en la casa en que nací, en la escuela donde mi padre daba clase…”, ha apuntado. Ahí comenzó a formarse la novela. “Tardé un año en escribirla, pero toda la vida en masticarla, en rumiarla”, ha comentado. Y ha añadido: “Fue como si me la dictaran”.

 

La historia de los desahuciados del embalse leonés, plasmada a través de distintos miembros de una misma familia, tiene algo de “purga del corazón y de lucha contra el tiempo, porque la literatura es un arma contra el tiempo”, ha reconocido Llamazares. La novela entra de lleno en lo que su autor considera “una de las páginas más olvidadas del último medio siglo en España”, la de los “miles de personas que han vivido esta fractura emocional de cerrar su casa, su memoria y su vida”. “La gente no sabe lo que cuesta el agua, sabe lo que le cuesta la factura, pero no que debajo del agua hay pueblos”, ha afirmado.

 

‘Distintas formas de mirar el agua’ es la sexta novela de Llamazares, un autor que se ha negado a sí mismo la condición de escritor profesional, en el sentido de que no acaba una novela y empieza otra. “Se me tiene que aparecer y a veces tarda mucho tiempo, jamás me he sentado delante del folio sin saber qué voy a escribir”.

 

Aunque conocido por el gran público por novelas como Luna de lobos y La lluvia amarilla, la primera obra de JuIio Llamazares es el poemario La lentitud de los bueyes, en el que considera que está ya presente de alguna manera todo lo que ha hecho después. “Los escritores somos como los músicos de jazz, hacemos variaciones sobre la misma partitura”, ha declarado  antes de participar en una charla con la comunicadora cultural Charo Vergaz.