Juicio mañana en Valladolid contra cuatro detenidos con un kilo de cocaína y 400 gramos de sustancia de corte

Formaban, presuntamente, un grupo dedicado a introducir droga en Valladolid para venderla a pequeños y medianos traficantes.

La Audiencia de Valladolid juzga este martes a cuatro personas, tres varones de nacionalidad española y una mujer rumana, que se exponen a un conjunto de penas que suman casi catorce años de cárcel bajo la acusación de integrar un grupo dedicado a introducir cocaína en la capital para su posterior venta a pequeños y medianos traficantes. La operación que condujo a su detención, en diciembre de 2012, se saldó con la incautación de un kilo de cocaína y 400 gramos de sustancia de corte.

 

En su escrito de calificación, el fiscal imputa a la pareja formada por Abel de los R.G. y Raluca R. un delito contra la salud pública en cantidad de notoria importancia y solicita para el primero seis años y multa de 42.000 euros y para la segunda, en calidad de cómplice, un año y medio y 10.100 euros, mientras que para los otros dos procesados, Ángel S.G. y Domingo P.P, a quienes imputa un delito de tráfico de drogas de las que causan grave daño a la salud, interesa tres años y tres meses y tres años de cárcel, respectivamente, junto con multas de 7.700 euros.

 

Tanto a Domingo P.P. como a Ángel S.G. el fiscal les aplica la circunstancia atenuante analógica de drogadicción, ya que cuando ocurrieron los hechos el primero presentaba un consumo repetido de cocaína y una adicción a la misma de larga evolución en el tiempo y el segundo era consumidor de 'coca', MDMA, anfetamina y alcohol.

 

La detención de los cuatro imputados se produjo como culminación de las investigaciones iniciadas por el Grupo III de la Brigada Provincial de la Policía Judicial (Udyco) tras tener conocimiento de que un grupo de personas se estaba dedicando a la distribución y venta de sustancias estupefacientes, principalmente cocaína, para lo cual se montó un dispositivo de vigilancia en la zona del bar Ribera de Castilla y el entorno de la calle Mirabel, en el barrio de La Rondilla.

 

De este modo, los agentes, tanto por las vigilancias como por las escuchas telefónicas realizadas, pudieron comprobar que Abel de los R.G. se dedicaba a concertar citas con proveedores de droga y potenciales compradores, tarea conocida por su pareja, Raluca R, que incluso hacía de chófer del primero y acompañaba en reuniones concertadas, y en la que ambos contaban con la ayuda, en calidad de "machaca" o "lacorrillo", de Ángel S.G, alias 'Furilo', encargado también de realizar labores de contravigilancia.

 

UNA "CALETA" EN LA CALLE DÁRSENA

 

Las pesquisas permitieron conocer también que la pareja formada por Abel y Raluca guardaban las ganancias obtenidas y pequeñas cantidades de sustancia en sendos inmuebles que utilizaban habitualmente como domicilio, en concreto un piso ubicado en la calle Eras Pites de Zaratán y otro en la calle Mirabel, pero además el primero de ellos, para el almacenaje y manipulación de las sustancias, contaba con otro piso de seguridad o 'caleta' en la calle Dársena.

 

La operación policial concluyó el día 12 de diciembre del pasado año tras el seguimiento realizado a la pareja y 'Furilo' y comprobar cómo accedían a este último inmueble utilizado como almacén de la droga. Acto seguido, los agentes presenciaron el trayecto que 'Furilo' realizó hasta la calle Venus, donde se aproximó a un Renault Megane y, supuestamente, entregó a su conductor y cuarto procesado, Domingo P.P, un total de 99 gramos de cocaína con un valor de 7.603 euros que éste pretendía destinar, siempre según el fiscal, a su venta al 'menudeo' a terceras personas.

 

Como colofón a las pesquisas, ese mismo día la policía registró los tres inmuebles utilizados referidos y se incautaron de 1.079 gramos de cocaína, 400 gramos de sustancia de corte, 15 gramos de cristal, 33 gramos de hachís, 2 gramos de speed, una prensa hidráulica con los moldes para prensar la droga, 5.612 euros, dos vehículos, una pistola detonadora y diversos útiles para la manipulación y tratamiento de la droga, además de material informático y electrónico.