Juicio a un constructor por querer cobrar a un cliente más de 26.000 euros con certificaciones de obra falsas

El fiscal solicita para el constructor una pena global de tres años de prisión, multa de 4.320 euros y diez años de inhabilitación.

La Audiencia de Valladolid juzga este martes, 19 de noviembre, al constructor, Julio P.G, de la sociedad Contru-Reforma S.L, acusado de tratar de cobrar a un cliente más de 26.000 euros de forma fraudulenta, utilizando para ello certificaciones de obra falseadas y con la ayuda de un perito arquitecto técnico, Eduardo G.B, también imputado, a quien presentó en el juicio civil para que avalara su reclamación.

  

En su escrito de calificación provisional, el fiscal solicita para el constructor una pena global de tres años de cárcel, multa de 4.320 euros y diez años de inhabilitación para el ejercicio de la profesión por delitos de falsedad en documento mercantil y un delito de presentación de peritos falsos, en concurso medial en ambos casos con un delito de estafa en grado de tentativa.

  

A su compañero de banquillo, el arquitecto técnico que presentó como perito, la acusación pública le imputa un delito de falso testimonio en concurso medial con un delito de estafa intentada y solicita para él un año y once meses de privación de libertad, multa de 1.800 euros y diez años de inhabilitación profesional, según informaron a Europa Press fuentes jurídicas.

  

Los hechos se remontan al 8 de junio de 2011 cuando el representante de Constru-Reforma S.L, Julio P.G, presentó demanda de reclamación de cantidad de 26.307 euros derivada de la realización de un contrato de ejecución de obra consistente en la construcción de una vivienda en Simancas.

  

Junto con la demanda, según sostiene el fiscal, aportó como prueba documental, a sabiendas de su no veracidad y para perjudicar al demandado, tres certificaciones de obra de fechas 21 de mayo, 21 de junio y 16 de julio de 2010 en las que el acusado, encargándoselo a un tercero o personalmente, omitió en todas la firma del arquitecto técnico L.S.A. y en la última las anotaciones que este último había realizado haciendo constar las unidades que estaban realmente ejecutadas en sustitución de otras que no lo estaban.

  

Pero además, en el acto del juicio oral celebrado en el Juzgado de Primera Instancia número 4 de Valladolid presentó un informe pericial elaborado por el otro acusado, el arquitecto técnico Eduardo G.B, en el que éste certificaba haber visitado la obra y recogía como observados hechos que no había presenciado y que redactó al dictado de su compañero de banquillo.

  

A causa de ello, el referido juzgado dictó sentencia el 14 de febrero de 2012 en la que desestimó íntegramente la demanda presentada por Julio P.G, al tiempo que se abrieron diligencias a éste y al perito falso por los delitos de los que ahora deberán responder.