Jugar a los pasos: la pervivencia de la Pasión está asegurada en Rioseco

Desde hace varias generaciones los niños imitan a los mayores con unos sencillos pasos de Semana Santa que fabrican artesanalmente. La hermandad del Descendimiento lo recuerda en sus séptimas jornadas de hermandad que se celebran este fin de semana.

En Rioseco siempre se ha jugado a los pasos. Los niños –desde hace varias generaciones- días antes y después de sus conocidas procesiones confeccionaban pasos de juguete. Un tablero de madera, una vieja puerta, dos tablones en forma de cruz, algunos muñecos en desuso para simular cristos y dolorosas, o a lo sumo uno de los pequeños cofrades que hacía las veces de crucificado. Estos eran algunos de los ingredientes fundamentales de una costumbre que ha pervivido a playstation, whatsapp y otros artilugios electrónicos.

 

Una manera de asegurar la pervivencia de una manifestación, la de Semana Santa riosecana, en la que cada año participan cerca de 4.000 cofrades (sobre una población de apenas 5.000). Los niños sueñan con hacerse mayores y cargar con los pasos ‘auténticos’ y para ello acortan la espera con estos conjuntos que imitan a su manera.

 

“Ahora los niños hacen menos pasos”, dice con cierta añoranza un cofrade con más de setenta años de procesiones. “En mi época había auténticos desfiles con estos pasos. Casi más de los que salen el Jueves y el Viernes Santo”, dice con una sonrisa que le devuelve a su niñez. Además estos pasos tenían que pesar y cuanto más mejor. José hace más de veinte años veía como sus hombros se arañaban tras estas procesiones infantiles.

 

“Metíamos todo el peso que podíamos, a veces hacíamos la peana de la cruz con piedras de verdad”. Entre las muchas anécdotas, este joven cofrade recuerda con especial cariño cómo para añadir más realismo a la escena, un viejo muñeco de su hermana se convertía en un Cristo que se clavaba literalmente a una cruz. “La mercromina simulaba la sangre; aunque aquel día el bote se derramó y aquel paso que representaba El Longinos salió especialmente colorado”, dicen entre risas.

 

Estas pequeñas obras de arte del bricolaje no escatimaban en detalles. Se buscaban candelabros a modo de faroles para iluminar la escena con unas velas. Se fabricaban las horquillas, esos instrumentos para sujetar el paso en los descansos, e incluso unos pequeños altavoces ponían música a estas improvisadas procesiones. 

 

EL DESCENDIMIENTO RECUERDA ESTA COSTUMBRE

 

La Hermandad del Descendimiento de Medina de Rioseco celebra este fin de semana sus séptimas jornadas de Hermandad 'La Escalera, hoy como ayer, como mañana' que este año, precisamente, se dedicarán a los más pequeños.

 

Para ello y para recordar esta costumbre de los pasos infantiles, esta popular hermandad que celebra el 350 aniversario de su paso titular, ha realizado una espectacular réplica para que los pequeños puedan experimentar las mismas sensaciones que tienen los adultos en un Viernes Santo. La jornada tendrá lugar el sábado a partir de las 17 horas con un taller de fundición a cargo de Bronces pereros, la salida del paso infantil y una chocolatada.

 

Este viernes las jornadas comenzarán con una conferencia sobre la transmisión generacional de costumbres y tradiciones a cargo del director de la Cátedra de Estudios sobre la Tradición en la Universidad de Valladolid (UVA), el profesor José Luis Alonso Ponga, que siempre se ha mostrado un defensor de la Semana Santa riosecana.