Juana Vacas acude este miércoles al juicio por las deudas heredadas del asesino de su hija

El Juzgado de Primera Instancia número 1 de Jaén acogerá este miércoles el juicio oral que tratará la nulidad de la herencia de la anciana de Torredelcampo Juana Vacas, de 74 años de edad, cuya hija Purificación fue asesinada por F.J.M. en marzo de 2011, tal y como dilucidó el jurado popular en la vista que acogió la Audiencia provincial el pasado 24 de abril.
JAÉN, 25 (EUROPA PRESS)



Encarnación, hija de Juana y hermana de la fallecida, ha señalado a Europa Press que la vigencia de las deudas que en la actualidad posee su madre depende de dicho juicio, si bien el mismo iba a tener lugar el 5 de marzo de este año aunque finalmente se suspendió. Según ha indicado, "nuestra lucha está en anular la herencia que mi madre ha aceptado sin ser informada de la deuda, la engañaron porque no la informaron", ha aseverado.

Asimismo, "a día de hoy peligra el único bien que tiene Juana, su casa, ya que pesan muchas deudas sobre ella y en caso de que no se anule esta herencia su propia vivienda podría ser embargada". "Tenemos miedo de que pueda perderla y no solo que la pierda, sino ¿qué será lo siguiente que le reclamarán?". "¿En qué más se tendrá que ver envuelta y cuánto tiempo durará esta cruel situación?", se ha preguntado Encarnación.

De esta forma, ha explicado que "la desinformación en el momento de aceptar la herencia ha provocado que las deudas del asesino le estén siendo reclamadas a su madre, como heredera de su hija". Según ha recordado, "tras el divorcio, no dio tiempo a que su hermana disolviera los gananciales con su expareja". "Esto ha supuesto que el 50 por ciento de las deudas del exmarido le sean reclamadas a mi madre".

Cabe recordar que más de 165.000 personas han firmado la petición 'on line' para que Juana Vacas no pierda su casa "por las deudas" de F.J.M. La solicitud fue iniciada por Encarnación, la otra hija de la anciana, en 'Change.org'. Así, este miércoles serán entregadas las firmas recogidas con el "respaldo de cientos de ciudadanos", tal y como la familia espera que suceda.

DECLARACIÓN DE BIENES

"Tras el asesinato, a mi madre le recomendaron desde la funeraria que acudiera a una notaria para tramitar la declaración de bienes y, ante nuestro desconocimiento de estos asuntos, a mi madre se le aconsejó que heredara a su hija y con esta escritura acudiese en dicho plazo a la Junta de Andalucía y se ahorraba el coste de la declaración de bienes".

"Mi madre acudió en junio para aceptar el único patrimonio de su hija: una parte de la casa de mi padre que había heredado tras el fallecimiento de él, es decir, mi madre heredaba una parte de su propia casa". Sin embargo, "de lo que no la informaron fue de que al aceptar la herencia aceptaba las deudas, ni tampoco se abrió el inventario para conocer los bienes y deudas, solo se le dijo la cuantía del bien que heredaba pero no las deudas que le podían venir".

Además, "se llevó a la notaría toda la documentación que se pidió, entre ella la sentencia de divorcio de 2010, en la que el juez dictó que la vivienda adquirida con su expareja y la hipoteca que había pedido al banco para comprarla quedaba solo bajo la responsabilidad de su exmarido, con lo cual mi hermana no tenía deudas". Pero, tras el divorcio, "era necesario hacer la disolución de gananciales, proceso que quedó a las puertas de iniciarse cuando mi hermana fue asesinada".

"POTENCIALES DEUDAS"

Al respecto, ha mencionado que "si mi madre llega a saber las potenciales deudas que le iban a cargar del exmarido, no hubiera aceptado la herencia, pero solo le dijeron que estaba aceptando una parte de su propia vivienda". De esta forma, "en septiembre de 2011 a mi madre anciana le llegó desde el juzgado una demanda de ejecución hipotecaria por yacente o ignorado", si bien "el exmarido solo había pagado un año debiendo otros cinco".

Finalmente, el banco "dio un paso atrás anunciando que no le reclamará a mi madre el 50 por ciento de la ejecución hipotecaria" que correspondía a su hija tras el divorcio al no haber dado tiempo a que la misma disolviera los gananciales con su expareja. No obstante, el proceso judicial determinará si se anula la totalidad de la herencia de la anciana.