Juan Pablo Pascual: "La radio es el único medio de comunicación que no precisa cita"

Hijo del recordado Juan Pascual, maestro de maestros, Juan Pablo tuvo claro desde niño que quería ser locutor de radio. Más tarde convirtió su profesión y su pasión en su vida.

LA RÁFAGA: 

 

Un sonido: “Un indicativo: Le acompaña Radio Popular de Valladolid, la emisora de la amistad”.

 

Un momento: “Cuando me tocó viajar a Santiago de Compostela a la Jornada de Juventud del Papa, con la llegada de la delegación del Líbano que entonces estaba siendo masacrada. Fue un momento muy emocionante. Aún se me pone el bello de punta”.

 

Una anécdota: “Un boletín del mediodía día. COPE Madrid para toda España. Presentando José Joaquín Iriarte, toda una historia de la radio, y yo contando todo lo que era una jornada de competición europea. Al final del boletín digo todo serio digo ‘Y recuerde esta tarde, a partir de las ocho de la tarde, Tiempo de Juego Especial Cope es de Europe en la cadena Copa’. José Joaquín no pudo despedir el boletín informativo de la risa y tuvieron que meter ráfaga musical”.

 

Una noticia que le hubiera gustado contar: “Me hubiera gustado estar en la coronación de Felipe VI o en la salida de los guardias civiles del Congreso cuando el Golpe de Estado. Son momentos históricos”.

 

La radio en una palabra: “Imaginación, del que la hace y del que la escucha”.

Tuvo el maestro, el gran maestro, en casa, y luego un máster en el trabajo. Juan Pablo Pascual, hijo del recordado Juan Pascual, le debe mucho a esta profesión. Al menos así lo cree él. “Además de mi padre, claro está, tuve la suerte de escuchar en mi casa a todos sus amigos: María Teresa Íñigo de Toro, José Miguel Ortega, Paco Fadón, José Delfín Val…, ¿cómo no me iba a enamorar de esta profesión?” Además en sus inicios en radio coincidió con Andrés Barriales, José Luis Gago, Ángel María de Pablos, Quintín Rodríguez, Marco Antonio Méndez o Ruth Rodríguez.

 

Pero por si fuera poco, en Madrid, cuando llegó a COPE con tan solo 26 años, se hizo un hueco entre algunos monstruos de la radio como Luis del Olmo, Encarna Sánchez, Joaquín Prats, Fernando Ónega, Manuel Antonio Rico, José Joaquín Iriarte, Ángel del Río, Curro Castillo… “Tenía que haber pagado por trabajar ahí”, dice con una sonrisa y no sin una buena dosis de añoranza.

 

Juan Pablo Pascual siempre tuvo claro que quería ser locutor de radio. Esa era su vida. “La radio siempre ha formado parte de mí. Yo comencé a escuchar radio siendo un bebé, mi madre dice que me quedaba embobado”. Su padre, maestro de maestros en esto de las ondas hercianas, no se lo puso fácil.  “Mi padre no lo veía claro y por eso hicimos un pacto: yo estudiaba una carrera que no fuera periodismo y él me permitía colaborar en el medio”.

 

Y así fue. Juan Pablo eligió Filología Hispánica. “Entendía que la lengua iba a ser mi herramienta fundamental de trabajo y ninguna carrera como la Filología para ello”. Después de una vida dedicada a este medio, el locutor se ha tomado un respiro y ahora su carrera ha girado hacia la comunicación política, dirigiendo el gabinete de prensa del actual presidente de la Diputación de Valladolid, Jesús Julio Carnero.

 

Pero el micro tira, y Juan Pablo vuelve a su casa, la COPE, para esta entrevista. Fluyen las anécdotas, las historias, las experiencias… “Era apenas un crío y me operaron de apendicitis. Mi padre había viajado hasta Italia para retrasmitir un partido entre la selección italiana y la española sub 21, para Radio Nacional de España. Yo no entré a quirófano hasta que no acabó el partido. Ese es el primer recuerdo que yo tengo de mi padre en la radio”.

 

 

Defiende la radio como una “verdadera escuela de vida”. “Aprendes a trabajar en equipo, porque el resultado no será bueno si no hay un verdadero trabajo en conjunto y esto es muy útil en la vida”. A pesar de haber tocado todos los palos, Pascual se queda con el magazine. “Te permite hablar de todo, te acerca a la gente de la calle”, y avisa: “Igual estamos matando la cercanía de la radio”.

 

Juan Pablo Pascual habla en primera persona del plural del medio al que ama. “Somos el único medio de comunicación que no precisa una cita para disfrutar de él. Te tienes que poner a ver la televisión, a leer un periódico, a ver internet. La radio es diferente. Puedes encenderla y seguir con tu trabajo, con tu vida; en el coche, en casa, en la calle... La radio siempre está ahí”, antes de concluir diciendo que “en radio no se habla a la audiencia, sino hablas al oyente, de tú a tú, a la persona que te escucha”.

 

Juan Pablo Pascual, el hijo de uno de los padres de la radio en Valladolid. Amante de su profesión, que ya no es un trabajo, es su vida.