Juan Carlos Alonso, el "animal radiofónico" que soñaba en las ondas

Juan Carlos Alonso analiza en la sección Las Voces de Valladolid su estrecha relación con la radio, donde durante muchos años narró los goles de Valladolid primero en la Ser y más tarde en Onda Cero. Apasionado del medio, Alonso dice que la radio es su "vida".

Un sonido: la sintonía de Radio Gaceta de los Deportes

 

Un momento: el momento entrañable e inolvidable fue el primer partido que transmití en directo para Radio Valladolid en el estadio de Balaídos y donde solo conocía a tres jugadores: Atilano, Del Cura y Carlos Fenoy

 

Qué noticia le hubiera gustado contar: la llegada del hombre a la luna o la caída del muro de Berlín.

 

Una anécdota: en una transmisión en Mallorca vivimos un susto tremendo cuando se vino abajo un fondo mientras  yo retransmitía desde la cabina de megafonía del estadio, circunstancia que confundió a una persona que había perdido a su niña en el tumulto. Me pedía insistentemente que dijera pro megafonía que su hija había desaparecido. Otra anécdota fue un partido muy aburrido en el Molinón, estuve varios minutos de espalda al terreno de juego. En la cabina de al lado, Alejandro Romero hacía lo mismo (risas).

 

La radio en una palabra: emoción 

Se considera “un animal radiofónico”. Pero fue muy de niño cuando el zamorano Juan Carlos Alonso se enganchó a las ondas. Un pequeño transistor naranja comprado en Ceuta y José María García, en la incipiente hora 25 de Cadena Ser, fueron los culpables. “Mi madre me regañaba porque noche tras noche me quedaba hasta altas horas despierto con mi pequeño aparato de radio bajo la almohada”.

 

Recuerda sus primeros pinitos en las ondas con un brillo de ojos muy especial. El mismo que aparecía cuando narraba los goles del Valladolid. Siempre apasionado, con vehemencia y con una cierta acidez e ironía en sus retransmisiones. Así es Juan Carlos Alonso, hoy alejado de la radio por motivos laborales en su otra pasión profesional: la banca. Lejos del micrófono, pero estrechamente unido a las ondas: “la radio es mi vida”, afirma.

 

“Vivo con la radio casi 24 horas”. Una radio que es musical en muchas horas de la semana. Alonso se declara un ferviente seguidor de Radio Clásica. Echa tanto de menos el medio, que “volver a hacer radio sería un sueño, un placer inmenso”. Juan Carlos Alonso llegó a Valladolid desde su Zamora natal en un año teñido de fútbol: 1982. Pronto se hizo un hueco en las retransmisiones futboleras que ya no abandonaría durante su carrera en la radio; primero en la Ser, y más tarde en Onda Cero.

 

Cuando se le pregunta por la evolución de la radio, Juan Carlos lo tiene claro: “La radio tiene fórmulas muy similares a las que tenía hace 30 años, muchos de los programas señeros mantienen su programa de cabecera, solo ha variado el aparataje, que dicen los sudamericanos”. Alonso apostilla: “Pero en todo este tiempo la radio no ha dejado de llevarse en el corazón, porque por definición mantiene el alma propia y ha sido capaz de sostenerse en el tiempo como el medio de mayor inmediatez y rigor”.

 

Defiende al medio como el que mejor ha mantenido su “esencia”. “La credibilidad, el entretenimiento y la formación no se ha desvirtuado como sí ha ocurrido en otros medios”, apunta, antes de sostener una interesante teoría: “Las Redes Sociales pueden considerarse hijas de la interlocución constante de la radio con el oyente”.

 

Por último, Juan Carlos Alonso defiende a capa y espada la “calidad” del medio en Valladolid. “Muchos profesionales de las emisoras vallisoletanas han tenido un relieve indiscutible a nivel nacional, canteras inigualables en esta ciudad donde se han formado profesionales que luego han tenido enorme importancia en el periodismo español en todos los ámbitos. En definitiva, figuras relevantes que marcaron pautas”.