Jóvenes en riesgo de exclusión se forma en hostelería en Valladolid con el programa Aprender Trabajando

Un total de 16 jóvenes en riesgo de exclusión finalizará el 31 de diciembre seis meses de formación en la rama de hostelería a través del programa 'Aprender Trabajando', que ha permitido la realización de prácticas en centros de trabajo de la empresa de servicios ISS.

El programa, que cuenta con un grado de inserción del 56 por ciento (nueve de 16 jóvenes que empezaron se insertaron en el mercado laboral en la anterior fase de la iniciativa), lo ha puesto en marcha, con un presupuesto de 55.489 euros, la Fundación Secretariado Gitano, se enmarca en el Programa Operativo de Lucha contra la Discriminación del Fondo Social Europeo y cuenta con la financiación de la Obra Social La Caixa.

 

Los resultados del programa se han presentado en el Río Hortega, donde la directora territorial de la Fundación Secretariado Gitano de Castilla y León, María del Mar Fresno, ha incidido en que si ya de por sí es importante el desempleo entre la población juvenil, que es de un 52 por ciento, en el caso de las personas con baja cualificación se eleva a un 64 por ciento.

 

A esto se suman otras circunstancias que no se tienen en cuenta en las estadísticas como los entornos desestructurados, los barrios segregados o la discriminación por razón de nacionalidad o etnia, como en el caso de la comunidad gitana, que provocan una reducción en las posibilidades de acceder a un empleo, lo que supone más vulnerabilidad y riesgo de exclusión.

 

Por ello, se ha puesto en marcha este programa 'Aprender Trabajando', ha explicado Mar Fresno, quien ha recordado que la iniciativa arrancó en 2004 pero ha tenido dos recientes fases en Valladolid, una en los primeros seis meses del año, otra en el segundo semestre, y tendrá una tercera fase en Burgos el año que viene. La responsable del Secretariado Gitano ha asegurado que se trata de un proyecto "exitoso" que supone que más de un 50 por ciento.

 

Se trata de un modelo de formación para el empleo en el que han entrado 16 jóvenes y que consiste en 847 horas de formación, una parte (140) teórica para adquirir competencias básicas imprescindibles para cualquier trabajo y otra (706 horas) de formación en empresa, con prácticas no laborales, en el que los jóvenes aprenden una ocupación y cuentan con una beca de 350 euros mensuales.

 

VENTAJAS DE LA INICIATIVA

 

Fresno ha señalado que este modelo de colaboración público-privada proporciona innovación, calidad, compromiso social y competitividad y en una primera fase ya ha supuesto la inserción de nueve personas de las 16 participantes y en esta segunda que aún no ha terminado se han producido tres inserciones puntuales --se ha contratado a estos jóvenes para trabajos concretos-- y otras seis personas han trabajado en un evento que ha incluido un catering de ISS en Madrid.

 

La responsable de la Fundación Secretariado Gitano ha incidido en la "oportunidad" que supone un proyecto de este tipo, tanto para los participantes como para la empresa, ya que permite aprender una profesión desde dentro y motivarse de nuevo hacia el estudio. "Es una oportunidad de recuperar la ilusión en tiempos difíciles", ha añadido.

 

Desde el punto de vista de la empresa, considera que motiva a los trabajadores porque les implica en la formación, pero además "rompe" muchos estereotipos y prejuicios.

 

Precisamente el gerente de ISS, Javier Pastor, ha incidido en que se ha producido una "simbiosis" entre el personal de la empresa y los alumnos e incluso en algunos momentos era difícil distinguir quiénes estaban en plantilla y quienes no, tras lo que ha señalado que ha supuesto mucha implicación para los trabajadores.

 

Además, ha explicado que los alumnos han estado "en primera línea" frente a otras acciones formativas más pasivas e incluso han tenido que tomar alguna decisión y ha confirmado la posibilidad de que alguna persona se incorpore a la plantilla.

 

Uno de los alumnos, Poli López, tras agradecer esta oportunidad a Secretariado Gitano y a ISS, ha destacado la motivación que ha supuesto esta formación ante un mercado laboral que está "muy mal", por lo que hacer un curso en hostelería, donde hay algo de demanda, es un "impulso" y anima a la juventud, "hace despertar por las mañanas de otra forma". También considera que, además de aprender, puede dar salidas laborales.