Tribuna mini Saltar publicidad
Cortinilla bose tribuna va 800x800px file

Joven y mujer, objeto de discriminación y violencia

Plan Internacional advierte de que todavía "queda mucho por hacer" por las niñas y adolescentes del mundo, pese a los logros realizados en los últimos 20 años. La desigualdad sigue siendo patente y ser joven y mujer es un lastre en muchos paises.

Millones de niñas y adolescentes en todo el mundo no tienen acceso a educación o atención sanitaria, están más expuestas a la violencia sexual  y los desastres naturales y, cuando crecen, suelen realizar trabajos peor valorados y remunerados y todo ello por un único motivo... por ser niñas.

 

Ese es el título del informe elaborado por Plan Internacional, en el que se analiza la realidad de la que son víctimas niñas y adolescentes en todo el mundo y cómo ha evolucionado su situación desde que la organización elaboró su primer 'Estado Mundial de las Niñas' en 2007. Cada año, Plan Internacional trata de poner el acento sobre "la difícil situación de la doble discriminación, de ser joven y ser mujer".

 

En los últimos 20 años, desde la histórica Conferencia Mundial de la ONU sobre la Mujer en Pekín, se han logrado muchos avances pero "ningún país en el mundo ha alcanzado la igualdad para las mujeres y niñas y se puede decir que muchos ni siquiera lo han intentado", lamenta Plan.

 

En materia de acceso a la educación, sigue habiendo diferencias significativas entre las niñas y los niños, pero se han realizado avances significativos. Así, actualmente más niñas que nunca están matriculadas en educación primaria y, entre 1999 y 2012, el número de países con menos de 90 niñas por cada 100 niños matriculados pasó de 33 a 16.

 

 

 

 

Sin embargo, según datos de 2012, 62 millones de niñas en edad escolar primaria y secundaria básica no están escolarizadas, siendo especialmente alto el índice entre las que no reciben educación secundaria (una de cada cinco). En el caso del África Subsahariana, esta cifra asciende a una de cada tres y menos de una de cada dos en el caso del sur de Asia.

 

El acceso de las niñas a la educación es particularmente importante, resalta Plan Internacional, porque se ha comprobado que las niñas sin estudios tienen tres veces  más probabilidades de casarse antes de los 18 años que aquellas con educación secundaria o superior. No obstante, el 20 por ciento de las menores que han cursado educación secundaria se casan antes de cumplir los 18 años.

 

MATRIMONIO INFANTIL: 41.000 NIÑAS SE CASAN CADA DÍA

 

Otro de los aspectos donde se aprecian desigualdades es en el acceso a la salud. Las mujeres y las niñas más pobres y más marginadas tienen menos probabilidad de usar los servicios de atención sanitaria. A nivel mundial, la mortalidad materna es la causa principal de muerte para las mujeres de entre 14 y 19 años.

 

También hay diferencias en el ámbito económico. A nivel mundial, menos de la mitad de las mujeres tienen trabajo en comparación con cuatro quintas partes de los hombres, algo que también afecta a las adolescentes y jóvenes que trabajan, con índices de desempleo superiores a los de los varones de su edad.  "En otras palabras, las mejoras en la educación de las niñas no se han traducido en avances en la participación económica y el empoderamiento", resalta el informe, que apunta a la persistencia de la brecha salarial y la segregación de la mujer dentro del trabajo informal, entre otros.

 

 

 

 

Así, actualmente, las mujeres de todo el mundo cobran de media el 76 por ciento de lo que perciben los hombres, por lo que de seguir el ritmo de cambio actual, se necesitarían 81 años para cerrar esta brecha entre sexos.

 

La pobreza de sus familias hace que muchas niñas se vean obligadas a trabajar para ayudar en la manutención, lo que les aleja de las escuelas. Según una encuesta realizada en 16 países, el 10 por ciento de las niñas de entre 5 y 14 años realizan tareas domésticas durante 28 horas o más a la semana, lo que les impide estudiar.

 

MÁS EXPUESTAS A LA VIOLENCIA DOMÉSTICA

 

Las mujeres y las niñas están también más expuestas a la violencia doméstica. Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), una de cada tres mujeres experimentan este tipo de violencia, mientras que según Plan, el acoso sexual en la escuela y las calles también es bastante común. 

 

 

 

 

A nivel mundial el 30 por ciento de las niñas entre 15 y 19 años han experimentado violencia de pareja, si bien el porcentaje varía en función de los ingresos. En los países de ingresos altos, cae al 16 por ciento, frente al 43,1 por ciento en los países del sureste asiático.

 

También son víctimas con mayor facilidad de la explotación, tanto sexual como laboral. El 98 por ciento de los 4,5 millones de personas forzadas a la explotación sexual son mujeres y niñas, mientras que la cifra es del 55 por ciento de los 20,9 millones de víctimas de trabajos forzados.

 

Así pues, a pesar de los avances en los últimos años, "falta mucho para conseguir la igualdad de género y la justicia de género", subraya Plan Internacional, incidiendo en que "la legislación sigue siendo en su mayoría inaplicable, la violencia basada en el género es endémica y cuando la pobreza entra en juego, las familias siguen invirtiendo en sus hijos varones".

 

"Todavía hay muchísimo por hacer antes de que alguien pueda descansar. El trabajo de la igualdad de género no ha terminado", sostiene Plan Internacional, que considera que "la próxima década" será la "mejor oportunidad para desafiar y, finalmente, cambiar las causas profundas y subyacentes de la desigualdad e injusticia".