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Cartel definitivo iberian file

Jorge Escudero: "Voy a Madrid a jugármela. Si las cosas no salen tendré que plantearme mi vida"

El novillero vallisoletano Jorge Escudero debuta el domingo en Las Ventas, compartiendo cartel con Diego Fernández y Jesús Duque ante utreros de La Gitana. Espera un triunfo que cambie su carrera profesional.

“Voy a Las Ventas a jugarme el todo o el nada. Si las cosas no salen tengo que replantearme mi carrera y mi vida”. Quien habla es el novillero vallisoletano Jorge Escudero, de 24 años, que tiene la oportunidad este domingo de dar un aldabonazo y cambiar su sino. La cita: el 1 de septiembre a las 18.30 horas, en Madrid, en la plaza más importante del mundo.

 

Habla con serenidad, responsabilidad y madurez. Algo muy complicado si se tiene en cuenta que apenas ha toreado desde que debutara con picadores, el 15 de mayo del año 2010 en el coso de Zorrilla. “Las cosas están muy difíciles en el mundo del toreo”. Hasta tal punto que tras triunfar en una novillada en Cigales, renunció en la siguiente feria de esa localidad porque le pedían “pagar por torear”. Desde entonces, apenas media docena de festivales.

 

Lleva todo el invierno recluido en la finca “del maestro Roberto Domínguez”. “Es como un padre, y todo lo que soy se lo debo a él, le estoy muy agradecido”, se sincera Escudero, quien afirma que las palabras del maestro a veces son duras pero necesarias. Consejos que sin duda tendrá muy en cuenta el domingo, en la novillada con la que se presenta en Las Ventas. Será alternando con el palentino Diego Fernández y el valenciano Jesús Duque, ante un encierro de La Gitana (encaste Santa Coloma), en el ciclo de novilladas de encastes minoritarios.

 

A falta de contratos, la preparación es un bálsamo. “He hecho mucho campo y esta semana he matado dos toros a puerta cerrada en la ganadería de El Pilar”, recuerda el novillero, que vive por y para el toro.

 

Escudero ha lanzado la moneda al aire y está seguro de que el domingo cambiará su carrera profesional. “Estoy muy ilusionado, preparado, mentalizado. Es una oportunidad que no se me puede escapar, tengo buenas sensaciones”. No obstante, este novillero con un poso de toreo clásico, sereno y profundo, no se esconde.

 

“En mi vida siempre me ido poniendo metas: primero con mi primer becerro, luego debutando con picadores, ahora presentándome en Madrid. Claro que me gustaría tomar la alternativa, es un sueño para cualquier novillero. Pero no soy tonto, y no me gustaría pedir favores o ‘mal tomar’ la alternativa y quedarme ahí, para recibir un carné de matador de toros como ha ocurrido a otros compañeros”, sentencia el joven, que busca un apoderado que le pueda dirigir con dignidad su carrera profesional.

 

Todo depende del domingo. Madrid le espera y en Las Ventas quiere dibujar su toreo, el de la faena soñada. Condiciones tiene. La suerte está echada.