Jesús Mediavilla: “La presidencia del Banco de Alimentos de Valladolid es el reto más grande de mi vida"

Jesús Mediavilla, presidente del Banco de Alimentos de Valladolid. JUAN POSTIGO

El nuevo máximo dirigente, que toma el mando tras el fallecimiento del que fue su tutor, José María Zárate, asegura en una entrevista a Tribuna que asume el cargo “con ilusión”.

LAS FRASES:

 

"La labor de José María Zárate era perfecta, no he encontrado sorpresas"

 

"Soy un hombre que siempre ha asumido retos y este es el más importante de mi vida"

 

"Siempre he sido cercano con la gente, no me gustan los despachos"

 

"Todo las decisiones que he tomado las había hablado ya con José María Zárate"

 

"Un problema creciente es la clase media que acude al Banco de Alimentos"

 

"La solidaridad de los vallisoletanos es enorme y cada vez recibimos más alimentos"

Jesús Mediavilla afronta una nueva etapa de su vida desde hace un par de semanas, "su reto más grande", como él mismo dice. El fallecimiento tras una larga enfermedad del que fuera presidente del Banco de Alimentos de Valladolid, José María Zárate, le ha obligado a dar un paso al frente y, siempre con el apoyo del Patronato de la Fundación de manera unánime, hacerse con el cargo después de siete meses de tutela del propio Zárate.

 

Ahora, con la presidencia asumida, Mediavilla tiene sus prioridades bien claras. “Línea continuista”, como dejó patente el día de su presentación, pero “de pensamiento y actuación”, lo que no impedirá tomar ciertas medidas con las que ya ha comenzado su labor. Todo, para llevar a cabo una de las ideas que tiene más claras; "el objetivo es ayudar siempre a los más desfavorecidos”.

 

¿Cómo valora sus primeros pasos como presidente del Banco de Alimentos?

 

Para mí ha sido una continuidad después de los siete meses que llevo colaborando con la institución, ha sido un aliciente el apoyo total de los patronos, realmente se lo agradezco mucho y ahora toca trabajar para la gente que lo necesita. La labor que llevó José Mari estaba perfecta, así que no he encontrado sorpresas, tuvimos muchas reuniones y tan solo he constatado todo lo que él me había contado. Los primeros pasos han sido satisfactorios.

 

Fue elegido por unanimidad por el Patronato de la Fundación, parecía que ellos lo tenían claro.

 

Sí, la verdad. Cuando vine les dije que estaba a su disposición y creían que mis conocimientos podían ser interesantes para sustituir a José Mari. Cuando se hizo la reunión todos me dijeron que era la persona adecuada.

 

¿No ha ido todo muy rápido, con apenas siete meses de preparación?

 

En ese tiempo precisamente comenzó en cierto modo mi organización, hablar con los patronos y responsables para ver un poco las necesidades que ellos tenían y cómo podía ayudarles. Ha sido un tiempo duro, he trabajado mucho en el Banco y en mi casa, pero soy un hombre que siempre ha asumido grandes retos y creo que este es el más importante de mi vida porque lo que hago es siempre para los demás.

 

En su presentación dejó claro que quería una línea de continuidad respecto a Zárate.

 

Sí, él siempre me dijo que había dos aspectos que le preocupaban mucho y me pedía que hiciera esfuerzos para arreglarlos. Uno es el área social, los que tienen contacto directo con las entidades y necesitados, de manera que tenemos que estar muy pendientes para que tengamos su confianza. El otro es el voluntariado, la piedra angular del Banco de Alimentos. Desde que entré tuve una gran acogida por patronos y voluntarios, siempre he sido cercano con la gente y no me gustan los despachos, así que ese aspecto es importante.

 

 

No ha esperado para hacer cambios. Ha creado tres nuevos departamentos como son la gestión de procesos, el área de formación y el departamento de calidad.

 

Lo primero que vi nada más llegar es que había varios puestos de importancia que estaban vacantes, fue entonces cuando pensé también en doblar los trabajadores por puesto, es decir, que los puestos sigan siendo los mismos, el mismo número, pero haya dos trabajadores por si uno no puede hacer la labor por el motivo que sea. De esta forma cubrimos vacaciones, ausencias... Cuando llamé a varios que estaban esperando para entrar, se sintieron motivados y están trabajando bien.

 

En cuanto a la gestión de procesos, lo consideré de lo más relevante y la persona que ya está en ello cuenta con gran experiencia. Se encarga de los procesos del área social y una vez que estén todos elaborados supondrá que las personas que entren a trabajar al Banco de Alimentos tendrán perfectamente claro lo que tienen que hacer y de qué manera. Esto nos dará tranquilidad.

 

Llama la atención que hable de continuidad cuando ya ha introducido variaciones.

 

Cuando hablo de continuidad me refiero a funciones y áreas. Lo único que he hecho, dada la larga enfermedad de José María y siempre de acuerdo con él antes de su fallecimiento, es promover ciertas cosas para tratar de mejorar, pero siempre tuve su consentimiento, no podía tomar decisiones sin su consentimiento.

 

Por cierto que otra de sus preocupaciones es una clase media que parece estar sufriendo la crisis, personas que aparentan no tener ningún problema para comer, pero sí los tienen.

 

Efectivamente. En eso sigo insistiendo porque es un problema difícil de detectar. Estas personas son despedidas y en muchos casos no les llega para los pagos de luz, de gas, de atender a sus hijos y tras gastar todos los ahorros, se quedan en la estacada. Después vienen a nosotros y la realidad es que estos casos están ahí. Les da vergüenza plantearlo y esto es una nueva problemática que no es a corto plazo, ya que son personas con entre cuarenta y cincuenta y cinco años, es decir, que son puestos difíciles de cubrir de nuevo. Considero que es problema importante que hay que sacar a la luz pública y contra el que estamos luchando desde ya.

 

Otra de sus peleas será la comida que se pierde en hoteles y restaurantes, ¿hasta qué punto será esto posible por Sanidad?

 

Tenemos ya un proyecto avanzado, desarrollado por una de las voluntarias. Estamos pendientes de comentarlo con la consejera de Familia y plantearlo para ver si sacamos esto de alguna manera legal y sin problemas con Sanidad. Creemos que sí se puede llevar a efecto, es muy interesante y estas comidas precocinadas vendrían muy bien a familias sin medios para cocinar, es una pena que estas comidas se tengan que tirar.

 

¿Cómo ve el futuro del Banco de Alimentos de Valladolid, ahora que está al mando?

 

El futuro por desgracia es cada vez menos garantizado, la solidaridad de los vallisoletanos es enorme y cada recibimos más alimentos, también de las instituciones, pero queremos llegar a más gente, que ninguna persona con necesidad se quede sola, ya sea a través de nosotros, de Cruz Roja o de Cáritas, pero de alguna forma. Que no haya nadie que pase hambre y que podamos ayudar en todo lo posible.