Jesús de Medinaceli llega a la catedral a ritmo de costal

La procesión de regla de la nueva cofradía del Discípulo Amado y Jesús de Medinaceli varió horario y también recorrido. En vez de llegar hasta San Martín, como el pasado año, lo hizo hasta la Catedral.

El segundo año de la procesión de Jesús Medinaceli varió horario y cambió recorrido. El paso llevado a costal salió antes y en vez de dirigirse hasta la iglesia de San Martín como el pasado año, llegó hasta la iglesia catedral metropolitana, donde celebró un acto penitencial.

 

Después de que el pasado año, la recuperada cofradía del Discípulo Amado y Jesús de Medinaceli sorprendiera con su paso a costal, este año los costaleros de nuevo irrumpían en la Semana Santa de Valladolid para llevar la talla cordobesa al estilo jerezano, ayudado de buenos collarones para salvar las maltrechas cervicales de los cargadores.

 

La procesión partió de la iglesia de San Agustín a las 20.30 horas, para atravesar el Campo Grande y situarse en la calle de Santiago. Desde allí la procesión varió su itinerario, con respecto al pasado año, para tomar las calles de Montero Calvo, Teresa Gil, San Felipe Neri, Plaza del Salvador, Castelar, Regalado, Cascajares hasta llegar a la catedral. Vistosa fue la maniobra de entrada y salida y estéticamente se producían momentos que muchos espectadores inmortalizaban con sus teléfonos móviles.

 

Los pies de los costaleros, con la reglamentaria alpargata, iban marcando un paso al ritmo de la banda de cornetas y tambores de La Piedad, mientras los ‘lapiceros’, los cofrades que visten túnica blanca y capirote negro en recuerdo a la antigua cofradía de los periodistas, alumbraban con ciriales el paso del precioso Cautivo. Casi cuatro horas después la procesión ponía punto y final y los costaleros y su capataz se felicitaban por haber cumplido por segundo año con su cortejo penitencial.