Jesús Caro pide intervenir ante una nueva crisis en el sector lácteo, esta vez, de oveja y de cabra

El secretario de Agricultura y Ganadería del PSCyL asegura que las industrias se niegan a recoger leche a algunos productores.

Caro ha pedido la actuación inmediata de la Junta de Castilla y León para sancionar la falta de contratos en el sector lácteo de oveja y cabra. “La bajada de los precios que se viene dando desde otoño y el rechazo de las industrias a recoger la leche en las explotaciones ganaderas están provocando una situación crítica en el sector lácteo de la comunidad. La grave crisis del sector lácteo a nivel nacional, sobre todo de vaca, está repercutiendo directamente en los productores de leche de oveja y cabra”.


A su juicio, las industrias lácteas “incumplen la ley al no realizar contratos a los ganaderos, algo que perjudica claramente al eslabón más débil de la cadena agroalimentaria: los productores. Y a los abusos de la industria láctea, tanto la española como la francesa, en el pago de precios miserables a los ganaderos, se suman otros problemas, como el saneamiento ganadero o el incremento de los costes de producción, especialmente el encarecimiento del forraje y los piensos y del consumo eléctrico”.


El secretario de Agricultura y Ganadería del PSCyL ha lamentado la actitud dictatorial y abusiva de una industria láctea cada vez intenta comprar más barata la leche para sacar el máximo margen comercial a costa del beneficio que corresponde a las explotaciones. “Pese a que la demanda de leche de cabra es creciente tanto en España como en el resto de Europa y muy especialmente en China, la industria alega que no existe tal demanda y que hay excedente de producto en el mercado, con lo que reduce los precios al ganadero, mantiene el precio de venta en el mercado y gana más dinero a costa del margen de beneficio con el que sobreviven las granjas de caprino, ahogándolas y abocándolas al cierre”.

 


Jesús Caro ha pedido la adopción de medidas urgentes para conseguir un repunte de los precios y para evitar una crisis como la que hubo hace siete años y que “obligó a cientos de explotaciones de caprino de leche a echar el cierre, con la consiguiente destrucción de empleo y pérdida de población en el medio rural”.