Javi Varas toma el mando de la portería en Zorrilla

Javi Varas, el día de su presentación como jugador del Real Valladolid. JUAN POSTIGO

El portero del Real Valladolid, que este domingo debutará en ausencia de Dani Hernández, apuesta por “hacerse fuertes” en casa.

Javi Varas se enfundará este domingo los guantes de portero en el vestuario consciente de que en sus manos pesará una gran responsabilidad, la que tiene todo portero nada más colocarse bajo palos, pero no se pondrá especialmente nervioso. Algo que no puede decirse de cuando estuvo a punto de frustrarse su fichaje con el Real Valladolid. Y es que si algo tenía claro, es que su palabra de venir a Zorrilla valía por encima de todo.

 

Ante el Racing, será la oportunidad del andaluz. Con la marcha de Dani Hernández con su selección, habrá llegado el momento de hacer valer sus galones, los de un cancerbero que ha disputado competición europea y que ahora, aunque sea en una categoría menor, debe ayudar a conseguir el objetivo.

 

“El que yo juegue o no es una decisión que debe tomar el míster, yo he seguido trabajando con humildad, día a día. Físicamente estoy bien, no he parado de entrenar”, arrancaba Varas este miércoles a los medios, jugando al despiste y no dando por hecha su titularidad.

 

El portero también quiso dejar claro su punto de vista ante las críticas del juego del equipo, después de firmar un auténtico desastre y derrota en Lugo. La idea es clara; borrón y cuenta nueva. “Por ahora hemos dejado dos imágenes, de buenos momentos ante el Mallorca, donde llevábamos el peso y jugábamos con profundidad, y la de Lugo, donde sufrimos y donde quizá encajamos cuando menos lo merecíamos. Debemos ser fuertes, no mostrar esas dos imágenes”. Más claro, agua.

 

Y es que para el ex del Sevilla, si algo queda claro de Segunda es que hasta el colista puede pintarte la cara. “Se trata de una categoría en la que hay que respetar a los rivales, por ejemplo habrá que tener mucho cuidado con el Racing”, prosiguió, poniendo la vista en el próximo rival.

 

“A balón parado tendremos que estar más atentos, aunque no podemos sacar conclusiones de dos jornadas”, aseguró con gesto serio a los medios, antes de incidir en que “toda la plantilla está enchufada” al tratarse de un vestuario con pocos efectivos y que el ascenso debe “conseguirse en Zorrilla”.

 

¿Y la competencia con Julio y Dani Hernández? “Sana, alta, de la que el beneficiado va a ser el club”. Más vale, porque no puede haber más tropiezos.