Tribuna mini Saltar publicidad
Cartel definitivo iberian file

Jaramillo pregona la "autenticidad" de la Semana Santa de Rioseco

El director de la Cadena Cope en Castilla y León defiende esta manifestación riosecana "sin tener que acudir a títulos que hoy se dan por intereses publicitarios o turísticos".

Luis Jaramillo ha defendido la “autenticidad” de la Semana Santa “sin tener que acudir a títulos que hoy se dan por intereses publicitarios o turísticos y que ya en poco o nada engrandece a quien los recibe”. Así se ha referido el director de Cope Regional en el pregón que ha abierto la Semana de Pasión riosecana.

 

En una abarrotada iglesia de Santa María y ante la imagen del Cristo de la Clemencia, Jaramillo ha dicho que la Semana Santa de Rioseco “es una de las más grandes” porque “aunque procesiones hay en cada pueblo y en cada ciudad, sólo unas pocas logran unir procesión y ciudad con tal fuerza, que emana esencia y autenticidad  y forman parte del consciente colectivo”.

 

El pregonero, en su prolegómeno, se ha definido como “un apasionado de la Semana Santa, un creyente que admira las tradiciones y un médico, que un día se metió a periodista y que tiene la inmensa fortuna de poder narrar la sociedad a través de la radio, el medio más vivo que existe, lo que sucede estos días en nuestras calles”.

 

Luis Jaramillo ha dividido en dos grandes bloques su alocución. En la primera parte ha defendido los “valores y la tradición” de la Semana Santa de Medina de Rioseco; mientras que en la segunda ha dibujado un relato cronológico de todo lo que acontece en los días de Pasión en la Ciudad de los Almirantes: sus costumbres y especialmente sus procesiones con una descripción de cada paso.

 

No han faltado alusiones a la historia de la propia ciudad y a la de su manifestación más importante, con esas tres grandes archicofradías, luego divididas en gremios, que dieron origen a la Semana Santa tal y como hoy la conocemos.  “Y pasan los años; y pasan las generaciones. Cambia Rioseco, pero la Semana Santa sigue siendo la misma, su eje vital, su mayor activo. No hay casa en la que no se viva la tradición en estos días”, ha proclamado Jaramillo.

 

El director de la Cadena Cope, zamorano y cofrade, ha tenido tiempo también para hacer una alegato a favor de la vida en el pueblo. “Vivir en el medio rural no es vivir en un medio menor. Es estar más en contacto con la naturaleza, aprender de la ley natural de la vida, poder disfrutar de pequeñas cosas que nos hemos perdido los que siempre hemos vivido en la capital”.

 

Para Jaramillo existe un aspecto importante como la vida en la cofradía de los niños, que luego serán jóvenes y ya no abandonarán las hermandades. “Las personas somos las grandes artífices de las procesiones, pero los pasos, las imágenes son parte de su alma”. “Las hay que nos impresionan, las hay que nos conmueven, las hay que nos hacen rezar, las que estimulan sentimientos infantiles, las que nos recuerdan a los nuestros”.

 

 

También el escenario cobra valor: “Calles de Medina de Rioseco, rincones del alama bullangueros en el verano y en los días festivos, y solitarios y fríos en los largos inviernos”. El pregonero destaca que “aquí en Rioseco, se vuelve por Semana Santa. Se vuelve para las procesiones, pero también para estar con la familia, con los amigos, para revivir viejos recuerdos y para olvidar que un día hubo que buscar el pan en otras tierras”.

 

El pregón avanza y Luis Jaramillo recrea las procesiones, los refrescos, los momentos emotivos, como la salida de los Pasos Grandes. “Arrodillados en el interior de la capilla, rezan. Un padrenuestro, una oración personal e interior… ¿Recuerdos?. Todos. ¿Emociones? Sin límite. Mirad sus rostros. Denotan tensión. Las miradas se cruzan esquivas entre unos y otros. Se santiguan. Las puertas de la capilla de los pasos grandes están abiertas y suena el Pardal”.

 

Por último, cerró su intervención enumerando todas las fiestas y santos que vendrán durante un largo año hasta la llegada de una nueva Semana Santa en el “inexorable ciclo de la vida”. Luis Jaramillo ha sentenciado que si algo es importante en Rioseco es que su “celebración no es de unos pocos, sino la de todos los riosecanos, sin distinción de clases sociales o de edades”.