Jaime Fernández sobre la Feria de Día de Valladolid: “El cliente es nuestro mejor juez”

Fotos: JORGE IGLESIAS

Después de la polémica entorno a la Feria de Día que se ha vivido este pasado año, es momento de analizar el desarrollo de esta tradición vallisoletana.

Nos encontramos en el ecuador de las Ferias de Valladolid y es momento de hacer un balance sobre el comienzo y el desarrollo de estas fiestas, y en especial, de lo que es sin duda uno de los servicios más característicos que oferta la ciudad: la Feria de Día. Para ello hablamos con Jaime Fernández, presidente de los hosteleros, que desde el principio nos transmite sus sensaciones “súper positivas”.

 

“Sin subestimar otras actividades, la Feria de Día ha demostrado ser el principal atractivo de las fiestas, la que saca a la gente a la calle”, comenzaba afirmando Fernández. “El calor, los fuertes eventos de tauromaquia y Jhon Newman han sido puntos de inflexión que han ayudado a que este año se recupere el ambiente de Feria que puede que se estuviera perdiendo, aunque siempre es un reto conseguir que la gente salga y disfrute, y por eso nos hemos encargado de organizar hasta 50 actividades para que nunca falte diversión en las calles", proseguía.

 

Aún es pronto para estimar el número medio de consumidores que disfrutan cada jornada de la Feria de Día, y no será hasta finalizada la semana cuando, tras hablar con proveedores y hosteleros, se pueda confirmar el éxito que parece vivirse. Lo que sí puede observarse ya son las zonas favoritas, y la Plaza Mayor con sus conciertos hace inevitable que la gente prefiera pasar el rato por las casetas de la zona.

 

Por último, hemos querido aclarar con Fernández las quejas que algunos vallisoletanos han transmitido acerca de la poca relación calidad-cantidad-precio que presentan un número no pequeño de casetas. “Quejas siempre se escuchan, pero después de estos años hemos aprendido que al final los sitios que no gustan son a los que no se va, así que las casetas que no cumplan los requisitos de calidad se están echando piedras a su propio tejado”. Descartan por tanto realizar controles internos de calidad, que además consideran imposibles de realizar, aunque, en palabras del propio Fernández, “nuestro mejor jurado son los propios consumidores”.

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